¿Qué pasa con tu sangre después de donar? una persona puede salvar hasta tres vidas
El Centro Regional de Hemoterapia de Río Gallegos coordina el sistema provincial de sangre que abastece a hospitales públicos y privados de Santa Cruz, garantizando la trazabilidad y seguridad de cada unidad destinada a transfusiones, cirugías y tratamientos.
Cada unidad de sangre puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Detrás de cada transfusión existe un complejo sistema sanitario que trabaja de manera silenciosa para garantizar que hospitales y clínicas de Santa Cruz cuenten con los componentes necesarios cuando un paciente los necesita.
Desde el Hospital Regional Río Gallegos funciona el Centro Regional de Hemoterapia, organismo encargado de coordinar el Banco de Sangre en gran parte de la provincia. Su director, José Gutiérrez, explicó que el sistema está organizado en dos grandes regiones -norte y centro-sur- y que cada hospital cuenta con su propio servicio de hemoterapia.
"Son servicios en los cuales se informan las necesidades que tiene cada nosocomio y se realizan las prácticas correspondientes de acuerdo con los requerimientos de glóbulos rojos, plasma, plaquetas y crío", detalló.
La tarea alcanza a localidades como Puerto San Julián, Gobernador Gregores, Comandante Luis Piedra Buena, Puerto Santa Cruz, El Calafate, Río Turbio y Río Gallegos, tanto para el sistema público como privado.
El recorrido de una unidad de sangre: controles y trazabilidad
Cuando una persona dona sangre comienza un proceso que involucra múltiples controles sanitarios. Cada unidad es identificada, estudiada y monitoreada desde el momento de la extracción hasta su utilización en un paciente.
"El personal sanitario toma muchos recaudos con todas las unidades de sangre porque existe una trazabilidad completa de cada una de ellas", explicó Gutiérrez.
Luego de la extracción, los profesionales analizan la información aportada por el donante, realizan estudios específicos y registran digitalmente cada paso del procedimiento. Posteriormente, la sangre se separa en distintos hemocomponentes, entre ellos glóbulos rojos, plasma, plaquetas y crioprecipitados, permitiendo que una sola donación beneficie a más de un paciente.
El especialista recordó además que la sangre es un recurso único. "Es un tejido, no se lo puede comprar", afirmó, al remarcar la importancia de sostener un sistema basado en la solidaridad y la participación comunitaria.
La necesidad permanente de donantes voluntarios
Uno de los mayores desafíos del Banco de Sangre es mantener un stock suficiente para responder a la demanda diaria de toda la provincia. En ese sentido, el trabajo de promoción y las colectas externas cumplen un papel fundamental.
"Generamos eventos que nos permiten ampliar y reponer el caudal de sangre existente gracias a las donaciones de los vecinos", sostuvo Gutiérrez.
Los resultados recientes muestran el impacto de estas campañas. En una colecta realizada en el Sindicato de Luz y Fuerza participaron 58 personas y se concretaron 47 donaciones. En otra jornada se registraron 27 donaciones sobre 36 asistentes. En total, ingresaron 74 nuevas unidades de sangre al sistema provincial.
El director también recordó que algunos componentes tienen una vida útil muy limitada. Mientras los glóbulos rojos pueden conservarse entre 35 y 42 días, las plaquetas duran apenas cinco días, lo que obliga a mantener un flujo constante de donantes.
Quienes deseen colaborar pueden acercarse al Banco de Sangre del Hospital Regional Río Gallegos, ubicado en José Ingenieros 98. Es necesario concurrir con DNI, completar una planilla y realizar una entrevista médica previa.
"Nos debemos a nuestra gente. Tenemos que trabajar para hacer la salud grande y fuerte en Santa Cruz, permitiendo que la población acceda a una mejor calidad de vida", concluyó Gutiérrez.
(Fuente: El Diario Nuevo Día)

