Aventura

Siete meses caminando por el país con un carro y un sueño

Jesús Ledesma, aventurero oriundo de Pergamino, dialogó con Javier Seveso en el programa Rock and Frío de Radio Nuevo Día sobre su travesía de más de siete meses recorriendo Argentina a pie, empujando un carro con sus pertenencias. Durante la entrevista, relató los desafíos físicos y emocionales, las experiencias vividas en la ruta y el aprendizaje personal que le dejó esta experiencia extrema.

Redacción Nuevo Día
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Jesús Ledesma, aventurero oriundo de Pergamino, dialogó con Javier Seveso en el programa Rock and Frío de Radio Nuevo Día sobre su travesía de más de siete meses recorriendo Argentina a pie, empujando un carro con sus pertenencias.

Durante más de siete meses, Jesús Ledesma caminó en soledad por la Argentina empujando un carro con lo indispensable. Enfrentó el viento patagónico, el frío, el cansancio y sus propios límites en una experiencia que definió como "un viaje de autoconocimiento y superación personal".

Desde la ciudad de Pergamino, su lugar natal, contó que esta aventura tiene raíces profundas en su infancia. "Vivíamos como en una película", recordó sobre las experiencias con su padre, quien incentivaba el espíritu aventurero con juegos, relatos y desafíos.

Ese impulso lo llevó primero a recorrer Sudamérica en bicicleta durante dos años y ocho meses. Luego, decidió encarar un nuevo desafío: conocer Argentina de una forma distinta. "Hacerlo en bicicleta era más de lo mismo, entonces decidí caminar y usar un carro para llevar todo", explicó.

Siete meses caminando por el país con un carro y un sueño

La ruta, el silencio y los desafíos del camino

El carro fue clave para transportar agua, comida, herramientas, ropa y equipo de campamento. "Era imposible cargar todo en el cuerpo, el carro me permitía avanzar sin destruirme físicamente", señaló.

A lo largo del recorrido, enfrentó múltiples situaciones extremas. La más difícil ocurrió entre Bajo Caracoles y Río Mayo, en Santa Cruz, donde quedó varado durante tres días por una tormenta. "Fue donde realmente me sentí solo, con ganas de llorar", confesó. Finalmente, debió retroceder tras avanzar apenas 85 kilómetros.

A pesar de las dificultades, nunca pensó en abandonar. "Sabía a lo que me enfrentaba, con disciplina y paciencia se puede lograr", afirmó.

El viaje también estuvo marcado por el contacto humano. En cada tramo, muchas personas se ofrecían a ayudarlo: "Todo el tiempo me decían ‘te llevamos', pero el objetivo era hacerlo por mis propios medios".

Aprendizaje, empatía y una vida dedicada al desafío

Durante el recorrido, Ledesma también brindó charlas en escuelas, iglesias y comedores, donde compartía su experiencia y motivaba a otros a perseguir sus sueños. "La idea es demostrar que se puede, más allá de las condiciones", sostuvo.

Siete meses caminando por el país con un carro y un sueño

El viaje no solo fue físico, sino también emocional. "Cada día era nuevo, con incertidumbre y adrenalina", relató, y destacó que el miedo siempre está presente, pero es parte del proceso de superación.

En paralelo, el aventurero también desarrolla proyectos vinculados a la inclusión. Fabricó junto a un amigo una silla de ruedas adaptada para atletismo asistido, con la que participa en competencias acompañando a personas con discapacidad. "Me moviliza la empatía", expresó.

En cuanto a su vida laboral, explicó que es mecánico y emprendedor, con un taller propio que logró montar tras regresar del viaje. "Trabajo duro para después poder viajar y volver a empezar", contó.

Finalmente, recordó el apoyo de su familia, especialmente de su padre, quien falleció mientras él viajaba por Sudamérica. "Estaba orgulloso de lo que hacía, eso me marcó mucho", afirmó.

Su madre, en tanto, vivió el inicio de la travesía con preocupación, pero luego logró acompañarlo a la distancia a través de redes sociales: "Cuando vio cómo viajaba, empezó a disfrutarlo conmigo".

Así, con un carro, voluntad y convicción, Jesús Ledesma convirtió la ruta en una escuela de vida, donde cada kilómetro fue una prueba y cada paso, un aprendizaje.

(Diario Nuevo Día) Producción: @pabloeduardomouesca 

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