Violencia verbal en el fútbol infantil de Río Gallegos: "Los nenes van a divertirse, el problema lo tienen los padres"
En Río Gallegos, tras la difusión del caso de un arquero infantil agredido verbalmente por adultos, el profesor Mauro Rosales brindó su testimonio, advirtiendo que no se trata de un hecho aislado sino de una problemática reiterada. El episodio, ocurrido durante un partido ante Boxing Club, expone el impacto psicológico en los niños y reabre el debate sobre el rol de los adultos y la necesidad de sanciones.
El caso del arquero infantil agredido verbalmente durante un partido de la Liga Municipal de Río Gallegos sigue generando repercusiones. Esta vez, el profesor Mauro Rosales aportó un testimonio clave que expone la dimensión del problema: la violencia de adultos en el fútbol formativo.
"Esto no es algo que pasó una vez. Pasa en todos los clubes, en todos los torneos", afirmó el entrenador en Radio Nuevo Día - FM 100.9, dejando en claro que el episodio conocido esta semana es solo una muestra de una situación que se repite desde hace años en las canchas locales.
El daño psicológico: "Al nene lo lastimaron"
Rosales fue directo al describir el impacto que tuvo el episodio en el chico afectado. "Psicológicamente al nene lo dañó. Hoy no quiere atajar penales ni tener gente atrás", explicó, evidenciando las secuelas que dejó la agresión.
El referente también relató el momento vivido durante el partido: "Se puso a llorar en pleno penal. Nos avisaron que estaba mal, pero igual patearon", cuestionó. Y agregó que el niño luego expresó: "No lloro por perder, lloro por lo que me dijeron".
En ese sentido, remarcó que el problema no radica en los chicos, sino en los adultos. "Los nenes van a jugar, a divertirse. El problema lo tienen los padres", sostuvo, y apuntó a la falta de control y responsabilidad en las tribunas.
Un sistema que falla y pide respuestas urgentes
El entrenador también cuestionó la falta de acompañamiento institucional en el momento del hecho. "Nos dejaron prácticamente solos. Del otro lado no hubo colaboración para frenar la situación", denunció, en referencia a la falta de intervención durante el conflicto.
Además, insistió en que el trabajo formativo de los clubes muchas veces se ve desbordado. "Nosotros tratamos de educar, de enseñar valores, pero si del otro lado no ayudan, es muy difícil", señaló.
Rosales confirmó que elevará un informe a la Liga Municipal y reclamó medidas concretas: "Nos hemos cansado de hablar de esto. Hay que empezar a sancionar y a poner límites".
El caso reabre un debate incómodo pero necesario en Río Gallegos: el rol de los adultos en el deporte infantil y la urgencia de garantizar espacios seguros para los chicos. Porque, como advirtió el propio entrenador, "esto va a seguir pasando si no se hace algo de verdad". (Fuente: El Diario Nuevo Día)

