Vaivenes en el caso del ataque fatal a cuadras del Congreso

Fernández complicó a su primo. Negó conocer a las víctimas. Descartan crimen por motivo personal.
domingo, 12 de mayo de 2019 · 17:28

Por estas horas, la causa del ataque a tiros que provocó heridas a un diputado y la muerte de su asesor dio algunos vaivenes. El detenido Juan Jesús Fernández, que en principio era el principal sospechoso, comprometió ayer a su primo Juan José Navarro Cádiz, al señalarlo como el autor de los disparos que el jueves pasado hirieron al diputado nacional Héctor Olivares y mataron a su asesor Miguel Yadón en la ciudad de Buenos Aires, a cuadras del Congreso nacional. Con esa declaración, ya comienzan a señalar ahora a Navarro Cádiz como el principal sospechoso de los disparos que hicieron desde un vehículo Volkswagen Vento gris el jueves.

Según el parte médico dado a conocer ayer por la mañana, el diputado nacional por La Rioja Héctor Olivares continuaba en "estado crítico", presentó "una falla multiorgánica, pero sigue con soporte vital y estable, bajo asistencia mecánica respiratoria".

Por estas horas, se pensaba que la muerte del asesor estaba vinculada con una presunta relación entre Yadón y la hija de Juan Jesús Fernández. Según el abogado de Fernández, ninguno de ellos conocía al fallecido Yadón ni al diputado Olivares, por lo que el crimen no se debe a motivos personales.

"Dentro del auto estaba muy irascible Navarro Cádiz, estaba muy violento, había discutido con su esposa. Era una situación cotidiana. Él (Fernández) trató de calmarlo y de repente sacó el arma y disparó a cualquiera, fue al voleo, eso le hubiera podido tocar a cualquiera" aseguró Ramiro Rúa, abogado de Fernández.

Juan Jesús "Mohamed" Fernández, a quien inicialmente los investigadores llamaban "El Gitano", declaró que la madrugada del jueves estuvo durante varias horas consumiendo alcohol, especialmente "petacas de whisky barato", y también cocaína en la puerta del bar 36 billares, ubicado en avenida de Mayo al 1200, a dos cuadras de la plaza del Congreso.

Según dijeron fuentes judiciales a la agencia de noticias Télam, el imputado aseguró que primero se encontraba con Luis Cano (65), otro de los detenidos en la causa, pero en determinado momento se quedaron sin alcohol, y entonces se fueron a buscar más y en ese momento apareció en la puerta del bar Navarro Cádiz.

Siempre según la declaración de Fernández, como Cano no se llevaba bien con el joven se retiró del lugar y ellos salieron con el auto y en un momento estacionaron en la plaza del Congreso con el Volkswagen que quedo filmando en las cámaras de seguridad.

Fernández aseguró que mientras él se estaba "dando un buche con la petaca", su primo "sacó la pistola y tiró de la nada" hacia los dos hombres que pasaban por la vereda y que para hacerlo le pasó el arma por adelante de la cara, ya que el joven estaba en el asiento del acompañante.

"Mohamed" afirmó que él no conocía a las víctimas, que en ningún momento les habló y que bajó del auto a mirar "sorprendido" lo que había hecho su primo y le dijo que se fuera; agregó que cometió la "torpeza" de haberse escapado.

Así lo sostuvo ayer por la madrugada al ser indagado por el juez de instrucción Mariano Iturralde y la fiscal Estela Andrades después de ser trasladado a la ciudad de Buenos Aires desde Concepción del Uruguay, Entre Ríos, donde fue detenido por la policía.

Fernández es el dueño del Vento gris desde donde salieron los disparos que mataron a Yadón e hirieron gravemente a Olivares cuando caminaban por la plaza Congreso.

Navarro Cádiz, un joven de 25 años, había sido detenido en la ciudad uruguaya de Paysandú, junto a su madre, tras intentar fugarse. El Gobierno ya está haciendo las gestiones para la extradición de este último a Argentina.

 

> Dudas por la versión de disparos


Fuentes oficiales consultadas por el diario Clarín dijeron descreer de la versión del "loquito" que disparó al azar a metros del Congreso, al sostener que "parece descabellado que alguien haya tirado sin ningún motivo, luego descartado las balas y los dos sospechosos escaparan hacia Uruguay".

A la vez, trabajan en una "línea de tiempo" para reconstruir el recorrido de los sospechosos y determinar si existió un plan "mafioso", como lo catalogaron las máximas autoridades políticas. En el Gobierno, siguen sosteniendo la hipótesis de un crimen de índole personal y deslizan que la familia podría haberse puesto de acuerdo en culpar a Navarro.

"Los agarramos a todos los sospechosos y los pusimos a disposición de la Justicia. Ahora las hipótesis de lo que pasó que se planteen en ese ámbito. Nosotros nos limitamos a hacer lo que teníamos que hacer", le dijo a Clarín la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

El juez Iturralde y la fiscal Andrades centran todos sus esfuerzos ahora en lograr una rápida extradición de Navarro, el sindicado tirador al que toda la familia le apunta. Para ganar tiempo, ya le pidieron a la Justicia uruguaya que le realicen un dermotest en busca de restos de pólvora en sus manos.

Juan José Navarro Cádiz, quien está acusado de ser quien baleó al diputado nacional Héctor Olivares y mató a Miguel Yadón a metros del Congreso Nacional el jueves último, reconoció que él estuvo en el auto que quedó filmado por las cámaras de seguridad, pero aseguró que no disparó contra las víctimas, informaron ayer fuentes judiciales.

Por otra parte, el joven manifestó su conformidad para ser extraditado al país, lo que permite acelerar los trámites del proceso. Debido a que hay que iniciar un proceso de extradición para que el sospechoso declare ante la Justicia argentina, ayer Navarro Cádiz fue llevado ante el fiscal Juan Gómez.