Comunidad armenia de Argentina realiza caravanas para pedir el cese el fuego en la República de Artsaj

Arrancó las 17 hs desde Costanera Norte con destino hasta la Plaza Armenia en Buenos Aires. Bajo el lema “No a otro genocidio”, la iniciativa también se replica en otros puntos del país y de Sudamérica
sábado, 31 de octubre de 2020 · 18:59

La convocatoria fue contundente. “No a otro genocidio. Sí al reconocimiento de la República de Artsaj”, decía el flyer. Desde las cinco de la tarde, la diáspora armenia aguardó en la avenida Rafael Obligado, frente al estacionamiento norte de Aeroparque para movilizarse hasta la Plaza Armenia, en Figueroa Alcorta 6201. “Es una manifestación por la paz en Armenia y la región de Nagorno Karabaj”, explica Gustavo Khachadourian (35), uno de los organizadores, a Infobae.

Todavía no son las cuatro de la tarde y Arturo Hatchadourian (62) y su mujer, Maria Fernanda (57) se bajan de la camioneta. “Necesitamos que los Gobiernos tomen nota de la gravedad humanitaria del tema. Nuestro temor es que esto sea la continuación del genocidio armenio”, dice a Infobae el responsable de Relaciones Institucionales del Centro Armenio.

Hace más de un mes que la diáspora armenia se mueve. Se mueve porque necesita ser escuchada. Su pedido de auxilio e intervención a los Organismos Internacionales comenzó el domingo 27 de septiembre de 2020, cuando Azerbaiyán violó un cese al fuego, comenzó un ataque en simultáneo desde el norte y el sur contra Artsaj. Como si fuera poco Turquía se involucró directamente en el conflicto apoyando a los azeríes.

Patricia y Fabiana son amigas. La primera viene a solidarizarse con la causa, la segunda es descendiente de armenios. “Mis cuatro abuelos vinieron escapando de la guerra”, cuenta a este medio. “Lamentamos que la historia se repita. Nos van a seguir persiguiendo pero no nos van a doblegar. Los armenios somos semillas, florecemos todo el tiempo”, sostiene la mujer.

En uno de los extremos del estacionamiento, Diego Parlakian (39), vendedor y restaurador de clásicos, prepara las reliquias que van a encabezar la caravana de autos. Un Fiat 600, un Dodge GTX y un Chevrolet California. Está junto a su sobrino Fabian Parlakian (26) y su socia, Gisela Yacoubian (45). Gisela lleva una bandera Armenia y repasa su historia. “Mi familia es proveniente de Marash, un pueblo que actualmente está tomado por los turcos. Todo lo que está sucediendo en Artsaj remueve el dolor de los armenios”, dice en referencia al genocidio del que en marzo pasado se cumplieron 105 años.

Jaklin Seferain (57) vive en Devoto, está casada con Carlos y es mamá de cuatro hijos: Meline (33) y los trillizos Garo, Viken y Ari (27). Entre lágrimas de orgullo, la mujer cuenta a Infobae que, el pasado 27 de septiembre, cuando se desató el conflicto bélico, su hijo Garo le dijo: “Me voy para Armenia”.

“El estuvo allá haciendo un voluntariado varios meses. Regresó en febrero 2020 y sintió que tenía que volver a ayudar en el Ejército. Ahora está en Ereván. Hablamos por teléfono todos los días y eso nos da tranquilidad”, dice a este medio Jaklin. “Mi hijo tiene el corazón lleno. Representa a todos los jóvenes de La suspira armenia. Está allá en nombre de los abuelos que no conoció y fueron masacrados por los turcos”, agrega.

Hagop Tabakian (48) llegó a la convocatoria con sus gemelas de 13 años. “Vine, como todos los sudamericanos de origen armenio, a visibilizar lo que está ocurriendo en Arstsaj. A pedir que las autoridades de nuestro país nos apoyen en el pedido de defensa de Derechos Humanos para que detengan los ataques de lo ejércitos turcos y azeries en esta escalada bélica que están llevando adelante”, explica.

Hagop dice que esta caravana es un respaldo para todos los armenios que están poniendo el cuerpo en la trinchera. “Es el amor del pueblo y no el odio lo que los sostiene en el frente de batalla”, agrega.

Alexis Mouradian (26), es licenciado en Administración de empresas e integrante de la liga de jóvenes de la UGAB: Unión General Armenia de Beneficencia. “Vinimos a apoyar a la diáspora armenia. Cuando nos tocan a uno, nos tocan a todos. Esto no es una guerra: es una limpieza étnica”, sostiene.

A la charla se suman Nechan Ichkanian (62), Sergio Nahabetian (67) y Daniel Rizian (62), integrantes de la IARA. El pedido de paz, coinciden, es urgente. El temor a un nuevo genocidio unifica su reclamo. “Nos subimos a los autos para visibilizar lo que está ocurriendo en una zona muy lejana a Argentina. Muchos no conocen Artsaj, pero esto está sucediendo. Quieren hacer una limpieza étnica”, agrega Sergio.

Mariana Agopian (49) llegó con sus mamá, Dora Balian (82). Dora, segunda generación de sobrevivientes del Holocausto armenio, dice que está emocionada y que es un deber acompañar este reclamo. “Nuestro deseo es que haya paz. Necesitamos que el mundo empatice con nuestra causa”, coinciden.

Desde hace semanas los bombardeos no cesan. Lo peor: se extendieron hacia la población civil. “Los ejércitos de Turquía y Azerbaiyán están atacando casa de familia, hospitales y catedrales con drones suicidas y misiles”, contó a este medio, el periodista Leonardo Moumdjian (43), corresponsal acreditado del Diario Armenia que está cubriendo el conflicto junto con un productor y un camarógrafo.

En este contexto se desarrolla la caravana de hoy. “Es la segunda que la comunidad armenia convoca en la ciudad de Buenos Aires. Pero esta vez se suman desde Montevideo, Santiago de Chile, San Paulo, Córdoba, Rosario, La Plata, Mar del Plata, Río Gallegos, Bariloche y Neuquén. Esperamos que participen alrededor de 1.500 vehículos y 5.000 personas, cuando en la convocatoria anterior lo hicieron unas 2.500. Estamos muy motivados”, dice Khachadourian.

A partir de las 19 horas, de acuerdo con el cronograma del evento, comenzará un a acto en la Plaza Armenia, donde se entonará el himno Armenio y habrá una bendición del Arzobispo Armenio de Sudamérica. “Además, recibiremos videos de soldados que, desde la trinchera, están mandando mensajes de apoyo hacia la diáspora”, cuenta Khachadourian.

Además de las caravanas, la comunidad realizó cinco marchas: dos a hacia las embajadas de Azerbaiyán, dos a la de Turquía y una a la de Israel. ¿Por qué a esta última? “Porque Israel es el principal proveedor de armas del ejército Azerí. Les venden drones kamikaze, bombas de racimo o bombas clúster y misiles que están prohibidos. Es muy fuerte esto. Su pueblo fue víctima de un Holocausto y ahora están colaborando para que suceda otro”, explica Khachadourian.

Según informó el Diario de Armenia, Azerbaiyán está utilizando fósforo blanco para incendiar bosques de Artsaj cercanos a las comunidades civiles, donde se esconde la población durante los ataques.

EL ROL DE LAS MUJERES

En charla con Infobae se suma, Florencia Zanikian, miembro del Consejo Nacional Armenio de Buenos Aires, quien destaca el papel de las mujeres dentro del conflicto bélico.

“En Armenia se conformó un Ejército de mujeres voluntarias para sumarse a la defensa de la República de Artsaj. En el marco de conflictos armados y planes de extermino, las mujeres y los niños son de las poblaciones que más sufren. Si bien esto sigue siendo cierto, las mujeres en Armenia hoy están tomando un rol preponderante en la lucha por su patria”, dice Zanikian.

“En Argentina las mujeres también estamos luchando. Lo hacemos desde el plano comunicacional, contra las potencias genocidas que utilizan todo su poderío económico para torcer la realidad a su favor en medios de comunicación y redes sociales, comprando voluntades políticas y académicas. Estamos cumpliendo un rol fundamental en informar y exigir a los organismos internacionales que tomen acción y breguen por el reconocimiento internacional de la República de Artsaj, que estamos convencidos que es la única garantía posible para alcanzar la paz en la región”, se despide.

Fuente: Infobae