Bolsillos flacos: qué pasa con tu salario real
El ingreso disponible cayó 1% en diciembre y acumula cuatro meses en baja, según Empiria.
El dinero que les queda a las familias argentinas después de pagar impuestos y gastos fijos volvió a retroceder en diciembre. Según la consultora Empiria, el ingreso disponible cayó 1% real mensual y acumuló una contracción del 3,1% desde septiembre.
En la comparación interanual mostró una suba del 2,9%, pero frente a noviembre de 2023 -antes de la asunción de Javier Milei- la brecha es negativa en 6%. Es decir, el poder de compra que quedaba libre tras los gastos fijos era mayor al final del anterior gobierno.
Salarios en baja y presión de gastos fijos
La caída del ingreso disponible estuvo explicada, principalmente, por el deterioro salarial. En diciembre, los salarios registrados bajaron 0,8% real y los informales 0,9%, mientras que los privados acumularon su cuarto mes consecutivo en descenso (-0,3%).
Los sueldos públicos mostraron una baja más marcada: -1,8% mensual y 17% frente a noviembre de 2023. "Los nacionales están 38% por debajo en términos reales, mientras que los provinciales 9%", detalló el informe.
A esto se sumó un alza del 0,5% en los gastos fijos, que ya representan el 22,8% de los ingresos. Si bien la electricidad cayó 1,4% y el agua 1,9%, los alquileres (+0,6%), las expensas (+0,4%) y el transporte público (+3,9%) empujaron el promedio hacia arriba.
Golpe más fuerte en los hogares de menores ingresos
El impacto no fue homogéneo. En los hogares de menores recursos (deciles 1 al 4), la caída fue del 1,3%, mientras que en los de mayores ingresos alcanzó el 0,8%. Los sectores más vulnerables siguen 6,9% por debajo de noviembre de 2023, contra un 1,9% en los segmentos altos.
"Con el ingreso disponible estancado, difícilmente se revierta la evolución en el segmento no durable", advirtió Empiria. El consumo masivo cayó 7% interanual y las ventas en mayoristas y supermercados retrocedieron 22% y 11%, respectivamente.
Consumo durable repunta de la mano del crédito
El consumo mostró una leve recuperación tras la caída post elecciones, sobre todo en bienes durables. Según la consultora, estos crecieron 12% en el mes, impulsados por la compra de inmuebles y autos.
"El durable está más asociado al crédito, que podría recuperarse con menores tasas de interés y estabilidad cambiaria", señalaron. El financiamiento creció 89% entre 2023 y 2025, dinamizando el mercado inmobiliario en CABA, Córdoba y provincia de Buenos Aires, además del patentamiento de vehículos.
Para 2026, el escenario luce menos alentador: se espera una variación promedio anual de -2% y un cierre prácticamente neutro en términos interanuales. Con salarios que no terminan de recomponerse y gastos fijos en niveles elevados, los bolsillos siguen ajustados.(El Economista)

