Consumo, tasas y empleo: ¿cuál es el punto clave que no resuelve la reforma laboral?
La caída de la demanda interna sigue siendo el factor que más preocupa a los sectores productivos. "Por más barato que me cueste, ¿para qué voy a tomar a un empleado si me sobran trabajadores?", sintetizó un empresario ante este medio.
La reforma laboral no da en el clavo con la principal dificultad que tienen los sectores productivos para generar empleo. Según datos del INDEC, el 52,3% de los empresarios identifica a la escasez de demanda interna como el principal límite para incrementar la producción. Javier Milei se enfrenta al desafío de un trilema imposible: acumulación de reservas, desinflación y crecimiento. Los analistas anticipan que entre las tres variables resignará la última.
El retroceso en la actividad se siente en los sectores productivos: "Pasamos de sacar créditos para comprar máquinas a endeudarnos para pagar indemnizaciones", resumió un empresario a Ámbito. Las expectativas de la industria no mejoran. El índice de confianza del sector que elabora el INDEC volvió a mostrar un deterioro en diciembre y se ubicó en -22,5%, uno de los puntos más bajos de la serie. Más de la mitad de los encuestados considera que el principal problema es la falta de vigor del mercado interno.
En su rol de legislador y gremialista, Sergio Palazzo será uno de los protagonistas del debate de la reforma laboral.
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La empresa Lustramax despidió a 35 trabajadores y la fábrica está tomada hace 11 días.
Se agudiza el conflicto en Lustramax y los trabajadores continúan con la toma de la fábrica después de 11 días
El Gobierno ofrece como solución a la situación crítica una reforma laboral regresiva para bajar los costos, pero no pareciera dar en la tecla con la problemática central de los industriales.
"Por más barato que me cueste: ¿para qué voy a tomar a un empleado si con esta dinámica de consumo me sobran trabajadores?", sintetizó el empresario que, al momento de recibir a Ámbito, se encontraba con una carpeta en una mano y un resaltador en la otra para definir los nombres y apellidos del recorte que se viene en su firma.
La necesidad de recomponer la demanda choca contra otros objetivos del presidente Javier Milei. El economista Emmanuel Álvarez Agis lo puso de esta manera: "El trilema es claro: es imposible, al mismo tiempo, acumular reservas, bajar la inflación y crecer. Se debe elegir 2 de 3". En esa línea, especificó que "si el Gobierno prioriza la acumulación de reservas y no quiere que la inflación se acelere, tiene que apretar la tasa de interés y mantener el ritmo del ajuste fiscal".
El titular de PxQ explica que, ante la disyuntiva, el Gobierno convalida tasas más altas en las licitaciones de deuda, lo que genera mayores costos financieros para el Tesoro y una traba para la recuperación de la actividad económica. Las señales que mandan el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, marcan que el Gobierno prefiere resignar el crecimiento antes que la desinflación o la acumulación de reservas.
El salario como ancla
Lo cierto es que, si la suba de tasas no cede, podría marcar un límite a la expansión del crédito y, fuera del endeudamiento familiar, no aparecen otros factores para dinamizar el consumo. En noviembre, los salarios -que acumulan tres meses a la baja- volvieron a "perder por goleada" contra la inflación, y los datos oficiales de empleo no traen buenos augurios: en octubre se registró una caída de 23.812 asalariados, récord en el último año y medio.
Durante todo el año pasado el Gobierno envió señales muy fuertes para anclar los salarios. Amenazó de forma permanente a los distintos sectores con no homologar paritarias que estén por encima de la proyección de inflación del Ejecutivo, que se posicionaba en un 1% mensual, cifra que nunca llegó.
La reforma laboral que discutirá el Congreso parece un preludio del endurecimiento del cepo al salario. Uno de los artículos más cuestionados, incluso por sectores empresarios, le permite al Gobierno intervenir sobre convenios ya homologados cuando considere que "provoca efectos económicos adversos graves que afectan el interés general".
Más conflictos laborales
El recorte en los ingresos y en la cantidad de puestos de trabajo trajo aparejado un incremento en la conflictividad laboral, que quizás no se percibe de forma plena por la dispersión informativa del verano. Sólo esta semana recrudeció la disputa en la planta de Lustramax en Tortuguitas, volvió a la primera plana la toma del frigorífico Euro en Villa Gobernador Gálvez y los trabajadores de Cocot realizaron una protesta en Parque Chas por la falta de pagos.
El CEPA relevó al menos 677 conflictos a nivel federal por despidos, suspensiones, atrasos de pagos y cierres de empresas en los últimos dos años. Los datos oficiales marcan una destrucción de 21.046 empleadores -unos 30 por día- y una caída de 272.607 puestos de trabajo en el sector formal.
Los empresarios se preparan para un año con bajos niveles de demanda interna. Los datos de la UIA marcan que la actividad industrial estuvo en diciembre de 2025 un 3,5% por debajo de 2024. El arrastre no ayuda. Muchos preparan sus planes de ajuste, porque, como dijo un experimentado hombre de negocios a este medio, "en Argentina la historia te muestra que te podés fundir trabajando".

