Familias de todo el país piden más respuestas en educación

El Encuentro Nacional de Familias por la Educación reunió a madres y padres de las 24 jurisdicciones. Reclamaron que sus voces sean escuchadas, destacaron la necesidad de una mayor participación y pidieron un compromiso de todos los actores para que la educación sea prioridad.
lunes, 2 de noviembre de 2020 · 08:49

“Creemos que este momento nos interpela a trabajar más unidos que nunca: con otras familias, pero también apoyando a los docentes y directores, con empatía y solidaridad. Es hora de dejar la comodidad del espectador para asumir un rol proactivo como familias para mejorar la educación argentina. Para eso, nos proponemos formarnos, movilizarnos, organizarnos, reclamar e impulsar propuestas según haga falta”.

Con estas palabras, la declaración “Familias por la Educación” sintetiza la voluntad de madres y padres de todo el país de hacer oír su voz en el sistema educativo. El documento fue presentado en el marco del Encuentro Nacional de Familias por la Educación, un evento impulsado por madres y padres de las 24 jurisdicciones de la Argentina, que concluyó el viernes y contó con 4.000 inscriptos y con el apoyo de más de 30 organizaciones de la sociedad civil.

EN PRIMERA PERSONA

Entre las múltiples historias compartidas a lo largo de la semana, muchas hicieron foco en cómo el aislamiento movilizó a madres y padres a tomar conciencia de la necesidad de comprometerse con los problemas del sistema educativo: “La crisis de la pandemia nos hizo abrir los ojos: independientemente del nivel socioeconómico de cada uno, de si nuestros hijos o hijas van a la escuela estatal o privada, del lugar del país en el que vivimos o nuestras ideologías y visiones políticas, necesitamos trabajar juntos, con los docentes y la comunidad educativa, para poder brindar a nuestros hijos e hijas la educación que merecen”.

Erika Nera es de Chaco. Vive en Margarita Belén, un pueblo a 20 kilómetros de Resistencia. Ella decidió involucrarse en Familias por la Educación al ver que, durante la cuarentena, su hija de 11 años solo recibía esporádicamente de la escuela capturas de pantalla de una plataforma educativa, mientras que otros chicos de la capital provincial tenían clases a diario y espacios de consultas por Zoom. “Mamá, ¿por qué tengo que vivir en este pueblo?”, le cuestionó un día su hija. La pregunta la impulsó a comprometerse con la realidad educativa: "Esa pregunta era una forma de ver que lo que leemos en las leyes de educación estaba faltando: estaba faltando la igualdad de oportunidades".

Daiana Azzaro vive en Macachín, en la provincia de La Pampa. Daiana decidió que tenía que movilizarse por la educación cuando su hija de 7 años le contó que, junto con sus compañeros de segundo grado, estaban organizando un “boicot” a las tareas que enviaba la escuela para ver si, de esa manera, lograban que volvieran las clases presenciales: “Ver que los chicos estaban con tantas ganas de recuperar el contacto presencial con sus maestros me conmovió, me hizo tomar conciencia de la importancia de la escuela y también de la necesidad de que los padres contemos con apoyo para poder darles respuestas a nuestros hijos”.

PRIORIDADES

“Nuestros hijos e hijas están transitando una experiencia muy dura en pandemia, con efectos no solo académicos sino en su salud emocional”, afirma la declaración “Familias por la Educación”. Surgido a partir de los intercambios en talleres regionales y nacionales durante toda la semana, el documento reconoce una crisis educativa que, si bien no es nueva, se ha profundizado con la pandemia, por la combinación de la suspensión de las clases presenciales, la falta de conectividad a Internet, la carencia de dispositivos en muchos hogares y las consecuencias del encierro prolongado en un escenario de gran incertidumbre.

“Nos movilizamos por la educación a partir de valores compartidos: igualdad, justicia, inclusión, calidad de la educación y solidaridad”, plantea la declaración, a la vez que convoca a todas las familias argentinas a sumarse.

“Pedimos a todos los gobiernos que prioricen la educación y que asuman el liderazgo que necesitamos de su parte: solicitamos el mayor compromiso, profesionalismo y celeridad para atender a las múltiples situaciones que se presentan en nuestro país y hacer posible la continuidad pedagógica”, reclama el documento, a la vez que solicita que “con responsabilidad sanitaria se facilite el regreso a las escuelas allí donde sea posible y deseable”.

Las familias piden también que se mejoren las condiciones de conectividad en todo el país, que se garantice el apoyo necesario según las circunstancias de cada estudiante y cada familia, y que se garantice el acceso a la información, tanto sobre los niveles de contagio y la apertura de escuelas como sobre los desempeños escolares de sus hijos. En síntesis, reclaman que la educación esté primera en la lista de prioridades: “No tenemos futuro sin educación. Y no hay otra urgencia mayor que darles un futuro a nuestros hijos”.

DISPOSITIVOS Y CONECTIVIDAD

Al responder qué necesitan para acompañar a sus hijos, padres y madres señalan la necesidad de más dispositivos (otro celular, una notebook, etc.) (48,5%), mejor conexión a internet en casa (46,8%), y apoyo docente para padres (46,3%). Entre los puntos más urgentes para poder cambiar la educación argentina, las familias mencionaron la formación y la carrera de los docentes (38,8%), la conectividad de los alumnos (32,1%) y los contenidos del currículum (32,7%).

Según una consulta realizada a las familias que participaron del Encuentro Nacional de Familias por la Educación, 9 de cada 10 padres (94%) están dispuestos a formarse para poder aumentar su participación ciudadana para mejorar la educación. Además, 7 de cada 10 familias (73,4%) consideran que la mejor manera de participar es colaborando con los docentes y directivos en su escuelas, mientras que 6 de cada 10 (62,5%) mencionan la participación en instancias institucionales a nivel municipal, provincial o nacional. (Fuente: Diario El Patagónico)