Javier Milei y el riesgo de un entorno donde todos le mienten y él prefiere creer
En "Todos los hombres del Presidente", película icónica donde se describe la caída del presidente Nixon por el caso Watergate, se muestra toda una siniestra trama de filtraciones, intereses ocultos y subestimación de la opinión pública.
Al presidente Javier Milei le miente todo el mundo. Le miente su hermana Karina diciéndole que todo lo malo que le pasa a él y a su gobierno tiene que ver con la "manga de traidores" que lo rodean o pretenden hacerlo.
Le miente Manuel Adorni que le dice que todo es una operación de prensa en su contra y que tiene todos los papeles al día.
Le miente Martín Menem quien a través de "El Jefe" niega que la cuenta Periodista Rufus, por la que se ventilaban cientos de internas y negocios vinculados con Santiago Caputo, esté vinculado con su circuito paralelo de comunicación.
Le mintió Santiago Caputo al hacerle echar a tres de sus amigos más cercanos, Guillermo Ferraro, al inicio de la gestión, Nicolás Posse, en abril de 2024 y a Guillermo Francos mucho tiempo después.
También le miente haciéndole creer que son más importante los fondos para Inteligencia, que maneja él, en desmedro de los jubilados, discapacitados o las universidades públicas.
Le miente Luis Caputo, quien a través de diferentes decisiones habilita a grandes capitales postergar o directamente no pagar impuestos en post de nuevas inversiones que casi siempre caen en manos amigas.
Le miente el nuevo ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quien acelera con designaciones familiares o jueces procedentes del kirchnerismo al mismo tiempo que hace todo lo posible para que la causa por la que se investiga la catarata de dinero en negro que manejó la AFA quede en manos amigas.
Todas estas ideas arriba apuntadas, antojadizas, azarosas e incomprobables, quizás, son repetidas por periodistas y adláteres presidenciales como si Javier Milei no tuviera conciencia de lo que está pasando en el país y en su gobierno. ¿Puede haber llegado una persona estúpida a la Presidencia? Imposible.
Nadie es presidente por ser zonzo o imbécil. No existe tal teoría de que "el que manda es bueno pero todos los que lo rodean son malos, ladrones y salvajes". Eso no pasa. Ni en un municipio, ni en una gobernación y mucho menos en un Ejecutivo nacional.
El presidente es la persona más informada siempre. No solo por los canales legales y orgánicos sino también por otros informales, románticos o sentimentales. Siempre le llega la verdad, aunque él, en última instancia, es el que elije o no creer.
Porque como creyó en su momento que Ferraro o Posse eran traidores, que Diana Mondino conspiraba contra las posiciones argentinas en la ONU o que era una medida de avanzada retirarse de la OMS, también ahora sostiene que José Luis Espert es inocente en la causa en la que se lo investiga por lavado de activos, y que Santiago Caputo y Martín Menem no están compitiendo por quedarse con lo que aún no tienen de poder.
En esta confusión caen, a propósito, un foro de periodistas que se preguntan como si no supieran la respuesta "¿El presidente sabe esto? ¿El presidente sabe lo otro? Nadie se lo dice, nadie se lo informa", presumen. Lamentablemente ellos saben que también están mintiendo porque Milei lo sabe todo y lo que está pasando es que no puede deshacerse del 80% de su gabinete, incluido su hermana.
Patricia Bullrich, Mauricio Macri, Eduardo Eurnekian, Guillermo Francos y Victoria Villarruel, entre otros gigantes conocidos, le han dicho de diferentes maneras lo que todos estamos viendo, escuchando y conociendo, pero que él se resiste a aceptar. En el camino también quedaron otros que antes chateaban o se encontraban cotidianamente con él y que ya dejaron de ser parte de su círculo de relaciones.
Sandra Petovello, la inicial súper ministra, también se cansó de alertarle y pelearse, primero con Sebastián Pareja, después con la hermanísima Karina y casi siempre con Santiago Caputo pero tampoco nada pasó. Ahora quien anda a los gritos es El Gordo Dan, Daniel Parisini, que también recalca sobre la responsabilidad de Menem en las filtraciones de Periodista Rufus y que alguien le tiene que avisar a Milei de todo este asunto.
En un par de lugares privados, Luis Caputo ya también alertó sobre las dificultades que pesa sobre la economía todos estos ruidos y la continuidad de Manuel Adorni como jefe de gabinete y vocero, que obliga al propio presidente de la Nación a participar diariamente de cuanto evento o entrevista lo inviten, siempre y cuando sea para aplaudirlo.
Seguramente ya lo sabe, pero siguiendo la lógica de todos los anuentes oficialistas, le avisamos al presidente Milei. Federico Adorni presentó su nueva declaración jurada, algo más depurada, donde "recordó" haber recibido una herencia. ¿Por qué su hermano Manuel aún no lo hizo? A pesar de que fue el propio Jefe de Estado el que había dado su palabra de que la semana pasada lo haría y que el pedido público de Bullrrich, hace quince días, había sido solo un spoiler.

