Nuevo IPC: la inflación sería 14 puntos mayor y afectó salarios
El debate por la inflación volvió a escena tras la salida de Marco Lavagna del INDEC y la postergación oficial de la actualización del IPC. La nueva metodología habría mostrado una inflación más alta desde el inicio del gobierno de Javier Milei, lo que implicaría una mayor caída del poder adquisitivo de los salarios.
La decisión del Gobierno nacional de postergar la actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC) reabrió la discusión sobre la inflación real registrada desde el inicio de la actual gestión. El cambio metodológico impulsado por el INDEC contemplaba una nueva canasta de consumo, con mayor ponderación del rubro servicios, uno de los más afectados por los aumentos tarifarios.
Según estimaciones privadas, esta modificación habría elevado el registro inflacionario acumulado desde diciembre de 2023. La consultora LCG calculó que, con los ponderadores actualizados, la inflación minorista entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 habría sido del 200%, frente al 186% medido con la metodología vigente.
La brecha inflacionaria y el impacto tarifario
El mayor desfasaje se habría producido durante 2024, año en el que los servicios registraron subas muy superiores al nivel general. Mientras la inflación oficial cerró ese período en 118%, la medición corregida la ubicaría en torno al 126%. "Casi nueve puntos de la brecha se explican por el comportamiento de los servicios, traccionados por la recomposición de tarifas", indicó LCG.
En ese sentido, los servicios habrían aumentado un 189% frente al 118% del índice general. El resto de la diferencia se habría generado durante 2025, cuando la inflación oficial fue del 31,5% y la corregida del 32,7%, según el mismo informe.
Salarios: del repunte a una caída real
Una inflación más alta tiene efectos directos sobre la medición del poder adquisitivo. De acuerdo a la consultora, al ajustar los salarios del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) por el IPC actualizado, el resultado cambia de forma significativa.
"Corregidos por el índice de inflación con ponderadores actualizados, los salarios mostrarían una caída real del 1,6% desde noviembre de 2023, en lugar de una suba del 2,6% que surge con la medición actual", señalaron. Además, LCG sugirió que la decisión de postergar el nuevo IPC podría estar vinculada al contexto de debate por la reforma laboral y a la intención de no evidenciar un deterioro salarial más profundo.

