Crimen de Fernando Báez Sosa: la situación de los rugbiers acusados de matar al joven

A un año y medio del crimen de Fernando Báez Sosa (18), atacado en patota por un grupo de rugbiers a la salida del boliche Le Brique de Villa Gesell, los 8 jóvenes acusados permanecen en prisión aguardando el juicio en su contra.
domingo, 4 de julio de 2021 · 12:10

 

A un año y medio del crimen de Fernando Báez Sosa (18), atacado en patota por un grupo de rugbiers a la salida del boliche Le Brique de Villa Gesell, los 8 jóvenes acusados por la muerte del joven permanecen en prisión aguardando el juicio en su contra.

Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Luciano Pertossi, Lucas Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli, Blas Cinalli y Ayrton Viollaz se encuentran alojados en la Alcaidía Departamental N°3 de Melchor Romero, en la ciudad bonaerense de La Plata, y todos están imputados como coautores del delito de "homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas".

Los jóvenes continúan siendo amigos y comparten un celular que circula entre las cuatro celdas en las que se encuentran detenidos. Los adolescentes se encuentran aislados del resto de la población carcelaria y divididos de a dos por celda.

Los acusados reciben una visita semanal que realizan sus familiares cada lunes, entre las 8 y las 12, en donde únicamente tienen autorización para hacerlo sus mamás, papás, hermanos y hermanas o novias. 

Desde el inicio de la pandemia, las visitas higiénicas en la cárcel de Melchor Romero quedaron suspendidas. Los encuentros junto a sus padres y hermanos se dan con las medidas de bioseguridad (distancia social y uso de barbijos y alcohol en gel), sin contacto físico. "Durante estos meses exhibieron cambios de conducta muy notorios, con cuadros depresivos", indicaron fuentes carcelarias a TN.

El grupo de rugbiers permanece alojado en el pabellón N° 6. De lunes a viernes, al igual que el resto de los detenidos, cuentan con tres horas de patio. Es ese el único espacio en el que los ocho profundizan el vínculo grupal. 

El círculo más íntimo de los jóvenes hizo del silencio su bandera. Se mantendrán así, por lo menos, hasta que se desarrolle el juicio. A lo largo de estos meses los acusados recibieron decenas de pedidos de entrevistas a través de Hugo Tomei, su abogado, quien desestima cualquier tipo de requerimiento mediático por orden expresa de los detenidos.

 

"Nunca hicieron pedidos especiales. El teléfono celular que tienen recibe únicamente llamados y mensajes de texto. No poseen redes sociales ni WhatsApp. Pero mantienen un perfil bajo, ni siquiera han solicitado ingresar un televisor para las celdas o algún otro aparato tecnológico", explicaron desde la alcaldía donde están alojados.

La estadía del grupo en el penal transcurre dentro de un régimen hermético. "Sienten que todos los odian y con ello el temor de la agresión física, dado que la verbal es constante, aunque en los últimos meses disminuyó", indicaron.

La sensación de que pueden ser atacados es permanente. Perciben también que quedarían aún más expuestos si son separados e incorporados en otros grupos carcelarios. Este temor los invade de manera constante.

En cuanto a la alimentación, el penal posee un sistema de viandas al que los jóvenes consideran "bastante tolerable". Como complemento, sus familiares les proveen diversos víveres. "Los paquetes son rigurosamente requisados, como el de cualquier detenido. Suelen recibir yerba, galletitas, productos de higiene, cigarrillos, prendas de vestir, libros, entre otras cosas", explicaron. 

Los jóvenes no han protagonizado ningún incidente en su estadía en prisión. De acuerdo a las condiciones climáticas, una o dos veces por semana trabajan en la quinta de la Alcaidía. 

El juicio a los ocho acusados estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal 1 (TOC 1) de Dolores. Aún no tiene fecha. Por parte del Ministerio Público intervendrá el fiscal Juan Manuel Dávila, a cargo de la Fiscalía N°8 de Dolores. La instrucción de la causa estuvo a cargo de la fiscal Verónica Zamboni, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°6 de Villa Gesell. 

"Ellos están a la espera del proceso y ansiosos por conocer la fecha del juicio. Sin embargo son conscientes de que ya están juzgados. Lo saben desde el momento en el que se exhibieron sus rostros y todo el país pidió que sean condenados. Los ocho que están detenidos saben que es así", indicaron desde el entorno de los jóvenes.

En cuanto a Juan Pedro Guarino y Alejo Milanesi, los otros dos jóvenes que completaban el grupo de amigos, no enfrentarán el proceso oral por haber sido sobreseídos en el caso. 

 

MDZ