Martes 25 de Octubre de  2022 // 16:19 hs

Quién es "la testaferro" a la que Carrió acusó de ser amante de Frigerio

Elisa Carrió volvió a sacudir la ya agitada interna dentro de Juntos por el Cambio. Luego de sus fuertes críticas a dirigentes de la alianza opositora, en tiempos agitados donde varios aparecen apresurados por las candidaturas de cara a las elecciones de 2023.

La mujer fue señalada por Carrió
Escrito en NACIONALES el

Formó parte en 2017 de la lista para diputados por la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, la referente de la Coalición Cívica pidió que la bajaran por las dos denuncias que tenía por maltrato contra sus hijos. 

Ahora, la líder de la Coalición Cívica apuntó con dureza a Rogelio Frigerio (n) y recordó su vínculo con Joanna Picetti, quien fue candidata pero no llegó a asumir y que protagonizó un escándalo en el Congreso en 2019.

Las fuertes críticas de Carrió fueron este martes durante una entrevista para LN+, dode se explayó sobre varios temas e incluyó los pormenores de una disputa por candidaturas años atrás. La líder de la Coalición Cívica reveló que el entonces ministro del Interior, Rogelio Frigerio (n), quiso incluir en una lista a “una amante” que era “testaferro de él” en una empresa del Estado.

“Antes la caja de Aysa era Frigerio”, disparó Carrió y sin frenos ni disculpas aclaró que, en su opinión, quienes integran la coalición opositora deben hablar de esos temas “porque hay mucha gente, algunas personas clave de Juntos por el Cambio, que hacen negocios”.

“(Frigerio) me puso un amante en una lista y dije: ‘Me bajo de la lista de Capital si no me la sacan; estaba incluso como su testaferro’. La hija estaba con problemas de abuso”, denunció Carrió.

La figura de Picetti salió con fuerza a la luz durante la última Asamblea Legislativa de Mauricio Macri como Presidente. Allí irrumpió en el recinto de la Cámara de Diputados, pese al estricto operativo de seguridad y debió ser desalojada por no ser legisladora.

Picetti, quien integró el octavo lugar en la lista de Cambiemos para diputados nacionales por Capital Federal en 2017, finalmente no asumió como diputada por una decisión de Juntos por el Cambio, ya que la mujer estaba involucrada en un escándalo por un supuesto maltrato a sus hijos, con denuncias ante la Justicia por el presunto abuso.

La apuntada era funcionaria de AySA y respondía al ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Incluso en ese entonces, en pleno armado de listas, trascendió la noticia de que fue la propia Elisa Carrió quien presionó para que la bajaran de la lista.

LA DENUNCIA DEL EXMARIDO

El argumento era que su exmarido, David Bilbulich, la había denunciado por presunto maltrato a sus hijos y finalmente la apartaron tras un fallo de la jueza María Servini de Cubría.

Picetti apeló ante la Cámara Nacional Electoral e incluso quiso jurar su cargo el 10 de diciembre de 2017, dado que ocho diputados ingresaron por el oficialismo en la ciudad de Buenos Aires.

"Mis hijos en la actualidad durante la semana están encerrados en el fondo, durmiendo con colchones en el piso. Es un galpón chiquito, donde la madre de ella era costurera y donde a mis hijos decían que de noche y de día les hacían fotos desnudos”, había asegurado Bibulich tras las denuncias a Picetti en dos fueros distintos.

Lo cierto es que Picetti, que se define como una “diputada, elegida democráticamente”, pero a quien “el sistema de poder la alejó y le prohibió ejercer el cargo electoral”, no se alejó del todo de la política.

Según se desprende de sus redes sociales, la exfuncionaria, “rebelde e inmanejable”, actualmente se dedica a la “gobernanza geoespacial”. Según sus palabras, es “científica, política y hacker”, trabaja en “seguridad cibernética 007” y busca una “meta-civilización”.

En este contexto, entre otras cosas, propuso crear un pasaporte NFT global basado en la tecnología crypto y una bomba de dinero ideológica. En este sentido, sugiere usar plataformas como Twitter, transformarla en una organización descentralizada y, junto a algún sistema de identificación al usuario, usarla para democratizar las votaciones en todo el mundo.