Política Nacional

Reforma laboral: Bullrich define cambios y busca apoyo peronista

Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, avanza en la definición final de la reforma laboral que será tratada en el Senado. El proyecto será debatido en la Cámara alta, con negociaciones activas entre distintos bloques, en un escenario donde el oficialismo busca asegurar los votos necesarios. La iniciativa apunta a modificar aspectos centrales del régimen laboral y, para lograr su aprobación, el Gobierno evalúa cambios y elimina artículos sin consenso suficiente.

Redacción Nuevo Día
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Con la sesión ya convocada, Patricia Bullrich ajusta los últimos detalles de la reforma laboral que el Senado debatirá el próximo miércoles 11 de febrero. Desde su rol como jefa del bloque de La Libertad Avanza, la dirigente libertaria busca llegar al recinto con los votos asegurados y sin riesgos de sorpresas durante la votación.

En ese marco, Bullrich dejó en claro dentro del Gobierno que los artículos que no cuenten con respaldo suficiente serán retirados antes de la sesión. En su despacho del Palacio Legislativo, donde hasta fines del año pasado trabajaba Martín Lousteau, la senadora lleva un seguimiento minucioso del apoyo con el que cuenta cada punto del proyecto y ya definió cambios sobre el dictamen firmado por la comisión de Legislación del Trabajo.

Entre las principales modificaciones figura la eliminación de los aportes obligatorios incluidos en el proyecto original y ajustes en el capítulo que propone eliminar distintos estatutos laborales. Estos cambios fueron confirmados por la propia Bullrich durante una reunión con senadores aliados, a quienes pidió "total hermetismo" para no entorpecer la estrategia oficialista.

Para avanzar, la exministra debió convencer a sectores más duros del Gabinete, como el ministro de Economía Luis Caputo y el titular de Modernización Federico Sturzenegger. "No vamos a una sesión sin tener la certeza de los votos", repiten en su entorno. Junto a su colaboradora Josefina Tajes, Bullrich asumió el diseño final de las modificaciones que se presentarán directamente en el recinto.

La búsqueda del voto peronista

Con una CGT debilitada y sin capacidad de articular un paro general en rechazo a la iniciativa, el oficialismo ahora apunta a captar apoyos dentro del peronismo no kirchnerista. En ese camino, Bullrich inició conversaciones con Carolina Moisés, jefa del bloque Convicción Federal, que mantiene diálogo fluido con el oficialismo.

"Para ellos es un tema doctrinario, pero están muy golpeados por las internas en sus provincias", deslizó una fuente parlamentaria cercana a la negociación. El escenario se da en medio de fuertes tensiones en el PJ de Jujuy, donde más de 300 afiliados fueron suspendidos, y alcanza a senadores vinculados a los gobernadores Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Ricardo Quintela, quienes ya acompañaron al Gobierno en otras votaciones clave.

Definiciones antes de la sesión

El lunes previo a la sesión, los jefes de bloque volverán a reunirse en el marco de la Labor Parlamentaria. Antes de ese encuentro, Bullrich mantendrá una reunión reservada para terminar de cerrar las modificaciones finales, entre ellas el capítulo referido al impuesto a las Ganancias para las sociedades, uno de los puntos más controvertidos del proyecto.

También se definirá la extensión del debate en el recinto, que el oficialismo prevé breve y con un único tema en agenda. Durante el fin de semana, la estrategia será bajar el perfil del debate público y reforzar las negociaciones silenciosas, convencidos de que están en condiciones de avanzar con una de las reformas centrales del gobierno de Javier Milei.


mdz

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