Reforma laboral: el debate vuelve al Congreso con fuertes críticas
El debate sobre la reforma laboral vuelve a escena con un proyecto que reconoce problemas históricos del empleo en Argentina, pero que, según especialistas, propone respuestas normativas que no logran abordar de manera efectiva las causas estructurales de la informalidad, la litigiosidad y la falta de previsibilidad.
Desde hace más de cuatro décadas, la Argentina discute la necesidad de modificar su régimen laboral. A diferencia de otros momentos, hoy existe una coincidencia poco frecuente entre trabajadores, empleadores, dirigentes políticos y analistas: una reforma resulta necesaria para enfrentar problemas persistentes del mercado de trabajo.
Entre los puntos señalados aparecen el alto nivel de empleo no registrado, las dificultades para generar puestos de trabajo genuinos, la elevada litigiosidad, la falta de previsibilidad para el empleador y una normativa que no logra adaptarse al avance tecnológico. Sin embargo, reconocer los problemas no garantiza encontrar las soluciones adecuadas.
Un proyecto que no ataca las causas de fondo
El Proyecto de Ley de Modernización Laboral remitido al Congreso plantea algunos aciertos puntuales, pero no resulta eficaz para alcanzar los objetivos que declara. Lejos de resolver las fallas estructurales del sistema, el texto parece orientado a restringir derechos de los trabajadores y de las organizaciones sindicales.
"No se advierte de qué manera estas limitaciones podrían contribuir a reducir la informalidad, generar empleo o disminuir la litigiosidad", advierten especialistas en derecho laboral. En ese sentido, se evidencia una desconexión entre el diagnóstico ampliamente compartido y las respuestas normativas propuestas.
La letra chica y los riesgos de una reforma sin consenso
Un ejemplo es la creación del Fondo de Asistencia Laboral, financiado con una contribución del 3% del salario, que se compensa con una reducción equivalente al sistema previsional. Si el objetivo es bajar el costo del empleo registrado, la creación de un nuevo fondo no implica una reducción real e inmediata del costo laboral, que es uno de los factores centrales de la informalidad.
Otro punto cuestionado es la regulación de los trabajadores de plataformas digitales, considerados totalmente independientes y con escasa protección, más allá de un seguro de accidentes. Esta definición desconoce el espíritu del artículo 14 bis de la Constitución Nacional y omite soluciones intermedias que ya funcionan en otros países.
"La modernización laboral es necesaria, pero solo será posible si surge de un consenso político y social amplio", sostienen voces críticas del proyecto. De lo contrario, advierten, las reformas corren el riesgo de profundizar los mismos problemas que dicen querer solucionar.

