Neuquén: alerta por la aparición del "piojo pato"

Hubo docenas de casos en los lagos Pellegrini, Mari Menuco y Barreales. Se incrementaron las consultas médicas por la gran cantidad de personas que fueron víctimas del ataque de parásitos conocidos popularmente como “piojo de pato”.
viernes, 29 de noviembre de 2019 · 09:04

Las altas temperaturas ya comenzaron a sentirse en todo elAlto Valley los lagos de la región empiezan a llenarse de bañistas que buscan distenderse y refrescarse. Al mismo tiempo,se incrementaron las consultas médicas por la gran cantidad de personas que fueron víctimas del ataque de parásitos conocidos popularmente como “piojo de pato”. ¿Qué son y cómo prevenirlos?

La bióloga, docente de la UNCo e investigadora del Conicet, Verónica Flores, contó aLM Cipollettique estas larvas microscópicas eligen picar a los humanos provocándoles graves irritaciones en la piel (dermatitis cercarial) que pueden perdurar varias semanas y generar problemas en lasalud.

Flores, junto con su equipo de trabajo, realizó una investigación denominada “Dermatitis cercarial: infestación en caracoles e incidencia en bañistas de los lagos Pellegrini y Mari Menuco”.

Según indicó la bióloga,lo que conocemos popularmente como “piojo de pato” no es en realidad un piojo sino un parásito que vive entre los caracolesy las aves en los lagos de la región.

“La dermatitis cercarial, pique o piojo de pato es una zoonosis de origen hídrico producida por una larva parásita llamada cercaría.Estas larvas emergen de los caracoles y penetran accidentalmente por la piel causando una reacción alérgicacutánea, temporal y no transmisible, que puede perdurar varias semanas”, indicó aLMCFlores.

Esta alergia se presenta como ronchas en todo el cuerpo, similares a las de una picadura, y con intensa urticaria. Rascarse provoca un agravamiento del problema.

“Este parásito es endémico y se encuentra en todos los lagos de la zona y en algunos de la zona andina.Cuando las personas ingresanal aguael parásito se confunde y penetra la piel humana pensando que son aves acuáticas. Al penetrar en la piel se destruye porque no se trata del hospedador adecuado.

Sin embargo, provoca una reacción alérgica importante.Cuando el parásito se rompe libera un líquido que produce la alergia.Por cada roncha que se encuentra en el cuerpo, es una larva que intentó ingresar”, expresó. Agregó que se mueven en forma de nubes, por la gran cantidad, y quesuelen salir a superficie en el horario de la mañanacon los primeros rayos de sol.

“El lago está lleno de estos caracoles y las larvas se mueven de a miles. Son microscópicos,no son visibles al ojo humano.Buscan a los patos, y una vez que logran ingresar, emigran hacia las venas y allí se hospedan”, contó la bióloga.

La constante exposición a estas larvas provoca una sensibilización del cuerpo humano. “A la primera vez quizás no pasa nada, pero al reiterado contacto la piel se sensibiliza y provoca ronchas más grandes.La penetración masiva puede generar un shock anafiláctico, es decir, un ataque alérgico masivo.La mejor prevención es que los lagos estén monitoreados.

Sólo en el lago Pellegrini existe y a través de banderas se avisa a los bañistas sobre el pique. No hay manera de prevenir más que evitar el contacto con estas aguas o ingresar con ropa. Algunos lugares entregan pastillas antialérgicas, pero eso no evitará nada, y tampoco pueden repartir pastillas como si fueran caramelos”, indicó la científica rionegrina. Añadió queel uso del protector solar actúa como una barreramás para evitar que la larva penetre.

Cómo calmar la picazón

En las consultas médicas es importante indicar al profesional que estuvo en contacto con agua de lagos de la región para detectar si es piojo de pato o se trata de otra patología médica. Los síntomas más evidentes son ronchas en todo el cuerpo similar a una picadura y con gran urticaria. También podría generar fiebre ocasional.

Los profesionales de la saludindican para estos casos sólo la ingesta de algún antialérgico y la aplicación de cremas antihistamínicaspara calmar la picazón. Es esencial no rascarse para evitar la expansión de las ampollas.

(La Mañana de Neuquén).