El misterio y la belleza de Cueva de las Manos y el paisaje circundante casi oculto

En el Parque Provincial Cueva de las Manos se encuentra el Sitio Cueva de las Manos, que fuera declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999, con pinturas rupestres que datan desde hace 9.300 a 1.300 años de antigüedad.
jueves, 13 de febrero de 2020 · 13:19

En el noroeste de Santa Cruz, el Parque Patagonia, el Parque Provincial Cueva de las Manos, la ruta escénica 41 y la ruta nacional 40, proponen un circuito con bellos paisajes, mucha fauna silvestre y nuevos senderos que impactan a todos los visitantes.

Perito Moreno es la capital arqueológica de la provincia de Santa Cruz y es el punto de partida para un recorrido lleno de historia. El recientemente inaugurado Museo de Arqueología Carlos Gradin rinde homenaje a este arqueólogo que ha estudiado en profundidad la historia de los antiguos cazadores-recolectores que poblaron la región y dejaron su impronta en los más de 80 aleros del Cañadón del Río Pinturas.

En el Parque Provincial Cueva de las Manos se encuentra el Sitio Cueva de las Manos, que fuera declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999, con pinturas rupestres que datan desde hace 9.300 a 1.300 años de antigüedad.

“Es un hito y hay un vacío, porque las últimas pinturas se realizaron hace 1.300 años, después desaparecen y no hay más registro de esta gente. Tampoco se sabe cuándo llegaron”, señaló Valeria Ucedo, arqueóloga santacruceña y guía del Sitio Cueva de las Manos.

Las pinturas que el visitante puede observar están en el exterior de la cueva y relatan las vivencias de una cultura casi desconocida con dibujos de guanacos, las manos en negativo (única de esta clase en América) y hasta figuras humanas de este grupo de cazadores-recolectores que bailan alrededor de una presa.

La cueva tiene 24 metros de largo, y en su interior también hay pinturas similares, “Lo que se ve más claro en el interior de la cueva son figuras de choiques que afuera no se ven”, explicó la guía.

“Lo que llama la atención es el buen estado de conservación de las pinturas que, si bien están expuestas al aire libre, las condiciones de humedad y el reparo del lugar ayudan a su conservación” añadió la especialista.

Las alternativas para visitar esta maravilla son varias. En vehículo se puede llegar por la RP 97 desde Bajo Caracoles o por el acceso desde la Ruta 40. Para los amantes del trekking, otra opción es acceder desde el Portal Cañadón Pinturas del Parque Patagonia por el sendero “Bajada de Los Toldos”. El inicio de este sendero propone unas vistas impresionantes del Cañadón y la Cueva. El sendero desciende por el Cañadón hasta el río Pinturas donde atraviesa un pequeño bosque de sauces, un oasis en medio del desértico paisaje, y el camino continúa hasta el Centro de visitantes y lugar de acceso para la visita a la Cueva de las Manos.

“Los arqueólogos están estudiando a nivel regional otros lugares para saber las distancias y por donde se movían estos grupos y si había conexión con otros grupos. Las pinturas de esta región son diferentes a las que están más hacia el este en el macizo del Deseado donde se tiene registro que vivieron personas hace 12 mil años, pero que no pintaron” detalló Ucedo quien ayudó a confeccionar la información que los guías le cuentan al visitante.

Cercano a Cueva de las Manos, se encuentra el Alero Charcamata. Este alero, Patrimonio Histórico y Cultural de la provincia, data de unos 5.000 años de antigüedad, muestra guanacas preñadas, choiques y charitos, figuras humanas, negativos de manos, y pinturas que desafían a descubrir su significado. El acceso es solamente con guías autorizados.

Sobre la ruta 40 a 54 kilómetros al sur de Perito Moreno, se encuentra el acceso al “Portal Cañadón Pinturas” y el refugio “La Posta de Los Toldos” que cuenta con servicios de comida, alojamiento y funciona como Centro de Informes para los visitantes. Desde ahí se puede recorrer el sendero “Tierra de Colores” y los senderos “Koi” a la Meseta Sumich y “La Guanaca” al Cerro Amarillo, ambos con una imponente vista que da cuenta de la inmensidad patagónica.

“El turismo nacional aumenta en temporada, pero prevalece el visitante extranjero durante octubre y noviembre. Creo que hoy en día los extranjeros conocen más que tenemos un Patrimonio de la Humanidad que el mismo argentino. Por suerte cada vez vienen más turistas nacionales”, describió la guía, y marcó “sucede que el turista argentino viene quizás de casualidad, conoce y se va, pero el extranjero ya sabe a dónde viene. A nivel nacional no está muy difundido el sitio Cueva de las Manos”.

(Manuel Fernández Arroyo) 

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