Una vigilia distinta: Tierra del Fuego realizó un particular homenaje a los Héroes de Malvinas

Imposibilitados de participar de la tradicional y multitudinaria vigilia, los vecinos realizaron un apagón masivo en diversos barrios de la ciudad. El discurso de los veteranos de Río Grande.
jueves, 2 de abril de 2020 · 11:30

Cuando el reloj dio la medianoche, sirenas resonaron en toda la ciudad de Río Grande, Capital Nacional de la Vigilia por la Gesta de Malvinas, rememorando los sonidos que eran moneda corriente allá por el año 1982.

Fue una vigilia particular, atípica, la que tuvo lugar en la previa a este 2 de Abril. Los decretos nacionales y provinciales hicieron imposible la realización de la tradicional y multitudinaria espera que se realiza desde hace 25 años en las costas riograndenses.

Sin embargo, eso no diezmó las ansias del pueblo fueguino de participar y homenajear a sus héroes: ni bien se escucharon las sirenas, miles decidieron seguir la consigna que invitaba a apagar las luces (también un recuerdo de aquellos momentos bélicos) y hasta algunos se animaron a entonar las estrofas de la Marcha de Malvinas.

Gente asomada a las ventanas para aplaudir y cantar la Marcha de Malvinas fue una imagen repetida en todos los barrios de la ciudad. Muchos se sumaron al apagón convocado por vecinos, para recrear la escena dramática de los días de la guerra.

Mientras tanto, a través de canales oficiales se emitía un programaespecial de 2 horas, conducido por Miguel Vazquez, que se replicó en las redes sociales.

Luego de la difusión del Himno Nacional Argentino, se emitió un video de 50 segundos con el saludo a los Veteranos del Gobiernador de la Provincia Gustavo Melella.

Tras ello, se dio paso al habitual discurso de los Veteranos, a cargo del VGM Sergio Marroco, en memoria de quienes no regresaron de nuestras Islas.

El discurso completo

Vecinos de Río Grande, de la provincia y de la Nación
Hoy no estamos en una vigilia más. Valga decir que ninguna es igual y esto sucede porque Uds la hacen y como es notorio, ni Uds ni nosotros somos siempre los mismos.
Uds siempre cambian y nosotros… algunos quizás no pueden asistir y otros se adelantaron al campamento eterno.
Hoy Uds y nosotros cumplimos 25 años de esta vigilia por Malvinas. Quisiéramos contarles cómo fue, quiénes fueron y por qué aquella primera vez.
Y la historia nos cuenta este relato desde el año 1992, diez años después de la guerra, el 2 de abril es el día elegido para recordar a los que combatieron en Malvinas.
La fecha corresponde al aniversario del desembarco de tropas argentinas y posterior recuperación de las islas.


Las guerras son parte de la historia de cada nación pero ha sido en estos últimos cien años que se instituyó un día para honrar a los que lucharon por la patria.
Es un día para rememorar y renovar el compromiso con los caídos en combate y los sobrevivientes del mismo y reafirmar los derechos argentinos sobre nuestras islas Malvinas
Haciendo un poco de memoria, vale señalar que en un principio en nuestra ciudad convivieron dos centros de excombatientes: el Centro de Veteranos Islas Malvinas y la Asociación Civil 2 de Abril. En el año 1995, un grupo de integrantes de la Asociación Civil 2 de Abril, por encima de la dramática historia de la guerra, deciden visibilizar ese día rindiendo un justo homenaje a sus compañeros caídos en el campo de batalla, de una manera especial.
En tal sentido, se busca un lugar en la costa, eligiéndose el antiguo monumento a los pilotos de la Fuerza Aérea, creado allá por el año 80, toda vez que el mismo señalaba la ruta aérea a Malvinas.
El 1 de abril de 1995 a las 20.00 horas se convocaron en dicho lugar y junto a unos pocos (y varios kilos de leña) pasaron la noche recordando momentos vividos y compartiendo anécdotas.
A la cero hora, entonaron el Himno Nacional Argentino, seguido de un sentido minuto de silencio para luego romperlo con un sentido ¡Viva la Patria!
De este primer homenaje sencillo y espontáneo participaron los Veteranos de Guerra Aldo Aguire, Roque Garay, Juan Borthol, Eduardo Sánchez, Pedro Morales, Horacio Chávez, Mauricio Coria, Carlos Fernández,
Compartieron la noche con ellos algunos amigos como Edison Benítez, el Negro Paris, Jorge Pulpo Aguila y parte del equipo de aquel entonces y Walter Buscemi con su guitarra. Asimismo, un pequeño grupo de ciudadanos pasaron un rato y continuaron luego con su camino.
La Vigilia por los Caídos en Malvinas se convirtió en una causa nacional y alcanzo tal envergadura que en el año 2013 el Congreso de la Nación sanciona la Ley 26846 que declara a la ciudad de Río Grande como Capital Nacional de la Vigilia por la gloriosa gesta de Malvinas.
En esta noche especial, queremos reconocer a nuestras familias que silenciosamente han sido nuestro sostén. Cada 1 de abril nuestras mujeres se han hecho presentes estoicamente, al principio con niños en brazos, dormidos y con algo de frío. Luego traídos de la mano y actualmente ellos ya las abrazan.
Se impone una mención especial a las viudas e hijos de los Veteranos, quedamos sin la presencia física de sus maridos y padres, siguen compartiendo la carpa y otras actividades del Centro en honor a ellos.
A 32 años del conflicto armado y a 25 de esta primera vigilia resulta oportuno realizar un balance. En la columna del debe queremos remarcar que en relación a las denuncias que se han tramitado en el Juzgado Federal de Río Grande, respecto de abusos y torturas cometidos por oficiales y suboficiales en la guerra de Malvinas, ya la Justicia se ha expedido en varios casos, atribuyendo responsabilidades en algunos de ellos.
Este Centro de Veteranos de Guerra está conformado por soldados conscriptos, suboficiales y oficiales de todas las fuerzas; solicita que en honor del uniforme que vistieron San Martín, Belgrano y Güemes, como así también los militares que en 1982 dirigieron con dignidad y pelearon a la par con sus soldados en esta guerra, se actúe con la mayor celeridad para clarificar cada una de las denuncias aún no resueltas e impartir la debida justicia sobre los denunciados.
También hay cuestiones recientes que no podemos dejar pasar por alto. En la disputa actual por la memoria de Malvinas hay quienes proponen deconstruir los estereotipos del héroe. Lo que se proponen cuestionar, desactivar es la figura de los héroes de Malvinas. Porque algunos están obstinados en despojar de la dimensión épica de la guerra de 1982, fijada como el último capítulo de la dictadura. Algo que es cierto, y ponen en duda el coraje y la osadía de muchos de quienes la protagonizaron contra y a pesar de las mezquinas intenciones de la junta militar.
Las acciones heroicas de los combatientes argentinos durante la guerra, no son un invento de algunos aduladores de las balas. Están documentadas, hay testimonios, hay pruebas. Han sido reconocidas, incluso por los británicos. Son poderosos hechos históricos.
Mal que les pese a algunos, Argentina tiene héroes; algunos caminan entre Uds, otros yacen en el suelo malvinero, en las profundidades del Atlántico Sur, ejerciendo la Soberanía con sus cuerpos y con su sangre.
Hay un enorme pendiente que aún duele: la inestable política del Estado, sobre la cuestión Malvinas, llevada por los sucesivos gobiernos democráticos, desde el advenimiento de la Democracia hasta hoy.
El Tratado de Madrid (en la gestión Menem) y el comunicado conjunto, firmado por los cancilleres Foradori y Duncan (en la gestión Macri) son solo un ejemplo de estas contradicciones. Los ingleses aprovechan los vaivenes políticos y económicos en que siempre se encuentra nuestro país para obtener ventaja en detrimento de los intereses soberanos de nuestra Nación.
Es imperiosa la necesidad de que los distintos ejecutivos nacionales sean serios y unifiquen sus criterios al reclamo para que el reclamo se sostenga en el tiempo.
Como tu realidad, también es la nuestra; no podemos estar ajenos y callados a la realidad que hoy nos embarga como sociedad toda.
Sin distinción, esta pandemia -como las balas de Malvinas- no discrimina a nadie, no viene con nombre y apellido, nos afecta a todos.
Es por ello que queremos expresar nuestro sentir ante esta contingencia que nos tiene a todos en vilo.
Respecto a la cuarentena, sabemos mejor que nadie lo que significa estar aislados y cumplir una consigna. Estuvimos en un pozo 60 días, mínimo, mayormente solos, sabemos lo que siente, de corazón los instamos a cumplir con el aislamiento social y a cumplir con la consigna “nos quedamos en casa”.
Rogamos al Señor que quienes nos gobiernan logren despojarse de mezquindades políticas y personales para estar a la altura de la circunstancia que nos está afectando a todos.
Respecto del manejo de la pandemia, deberíamos prestar más atención a algunos detalles, como por ejemplo garantizar el suministro de medicamentos, que puedan proseguir los tratamientos oncológicos que están en proceso y que no deben interrumpirse. No podemos darnos el lujo de tener comida parada, tres o cuatro días, esperando que llegue a nuestra provincia. Como de analizar los casos de los miembros de nuestra comunidad varados en diversos aeropuertos, para garantizar que lleguen a sus hogares.
Somos espectadores de cómo se preparan los grandes conurbanos para la segunda mitad de esta cuarentena, donde los que saben manifiestan que mostrará su peor cara este virus.
Nuestro centro de Veteranos ha ofrecido nuestra carpa de la dignidad para que la usen, ya sea como centro de acopio de diversos materiales que seguramente se necesitarán para tratar la pandemia en Río Grande, como lugar también de asistencia, transitorio para los vecinos que lo necesiten. Nuestro ofrecimiento lo mantenemos vigente.
Tenemos tatuado a sangre y fuego la siguiente premisa “deseamos lo mejor y nos preparamos para lo peor”. Hoy, más que nunca, nuestra premisa cobra una relevancia superlativa.
Nuevamente hoy, como en el pasado, nos ponemos a disposición de las autoridades municipales y provinciales, para colaborar en lo que consideren pertinente, como lo hemos hechos en estos 25 años en diversas situaciones.
Siempre dimos nuestro presente con el corazón dispuesto y las manos prestas a ayudar en lo que fuera necesario.
Como lo dijimos al principio, esta es una Vigilia distinta, atípica, nos exige mayor responsabilidad, por la memoria de los que hoy no están con nosotros y por los que están, por nosotros, por vos, por tu familia, por tus vecinos, por nuestros amigos.
Es una vigilia distinta, más viva que nunca, que nos necesita más unidos que nunca. Una vigilia que separará la paja del trigo, que demanda de cada uno de nosotros fe, compromiso, templanza, compasión y empatía.
A 38 años de nuestra partida hacia el sitio que cambió nuestras vidas para siempre, alguien escribió: “No hay mañana que me despierte preguntándome quién soy o quiénes somos, vivo acá pero allá vuelvo. Soy la historia del dolor que venció al tiempo, soy el hombre, el soldado, tu hermano, tu vecino, el del frente o el del lado. Soy Patria, soy orgullo. Soy tristeza, soy presente, soy Malvinas, hoy y siempre. Soy un Veterano”.
Queremos agradecer nuevamente en nombre del Centro de Veteranos Malvinas Argentinas el acompañamiento en esta noche de héroes y decirles que el tacho con leña, símbolo de la Vigilia, brinda calor a las almas que sufren la ausencia de sus seres queridos. Consuelo al dolor -aún presente- en los que allá luchamos.
Los leños encendidos nos iluminan para seguir malvinizando y marcar con firmeza el camino a seguir pero sabemos que no estamos solos. Generación Malvinas y cada uno de Uds continuarán con la tarea hasta recuperar lo que por derecho nos pertenece. De corazón, muchas gracias.

 

Radio Fueguina

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