Para Fiscal Federal es admisible amparo por matanza de conejos en el CADIC

La Fiscalía Federal de Ushuaia dictaminó que son “admisibles” el amparo y la medida cautelar promovida por dos asociaciones protectoras de los animales que se oponen a la matanza de conejos silvestres con gas fosfina anunciada por el CADIC en la capital fueguina.
jueves, 28 de mayo de 2020 · 10:56

 


El fiscal Juan Soria sostuvo que las presentaciones son “admisibles”, pero aún no existe un pronunciamiento sobre el fondo de la cuestión, que le corresponde al juez Federico Calvete.

La demanda había sido planteada, primero, ante el Juzgado Civil y Comercial 2 de la Justicia de la provincia, a cargo del juez Gustavo González, quien sin embargo se declaró incompetente para intervenir en el caso por involucrar a un organismo nacional como el Cadic.

A partir de esa resolución, la Asociación de Funcionarios y Abogados para la Defensa de los Animales (AFADA) y la Asociación Amigos del Reino Animal Fueguino (ARAF) se dirigieron, entonces, ante el fuero federal.

Según trascendió, la opinión del fiscal Soria es sobre el “análisis de la admisibilidad” de la presentación, y no sobre el fondo de la cuestión que aún debe ser resuelto por el magistrado.

Además, el juez también le corrió traslado a la parte demandada, en este caso las autoridades del CADIC, para que expresen sus fundamentos y expliquen las razones de la decisión que adoptaron.
Con ello, y una vez reunidos los antecedentes del caso (también podrían adoptarse otras medidas probatorias) Calvete estaría en condiciones de resolver tanto la medida cautelar como el amparo, indicaron las fuentes consultadas.

La reacción de las asociaciones protectoras de acudir a la justicia generó días pasados que el Cadic emitiera un comunicado oficial, dando cuenta de la situación.

Allí explicó que la proliferación de conejos silvestres en inmediaciones de la institución produce un riesgo “ambiental y sanitario” para la zona, y en particular un problema para el propio edificio del organismo.

Los conejos construyen madrigueras que producen “hundimientos y derrumbes, poniendo en serio riesgo la infraestructura que apoye sobre ellas, como el edificio del Cadic”, detalló el comunicado.

Además, mencionó que este tipo de fauna “destruye la vegetación, eliminando el hábitat de especies nativas y dejando expuesto el suelo a la erosión del viento y las lluvias”, a la vez que representa “un riesgo sanitario ante el contacto con animales domésticos o con las personas” y “para la seguridad de las aeronaves” ya que el lugar se encuentra próximo a un aeropuerto.

Respecto al método para contener la plaga, el organismo precisó que se utilizará “una fumigación pasiva y extracción manual”, a través de un procedimiento que “no implicará riesgo para la seguridad ni la salud de humanos ni de otras especies animales y posee un impacto nulo para el medioambiente”.

Sin embargo, tanto desde AFADA como desde ARAF mostraron su desacuerdo con la medida, y plantearon que la erradicación de los conejos “amenaza la fauna silvestre de la provincia, su diversidad biológica y valor cultural, y la integridad física y psíquica de los animales, vulnerando sus derechos a no ser víctima de sufrimientos innecesarios”.

Según la demanda, las pastillas de Fosfuro de Aluminio que se utilizarán para la fumigación, resultan “altamente tóxicas para cualquier ser vivo”, y están clasificadas “en categoría IA (extremadamente tóxicas) por la Organización Mundial de la Salud”.

“Además de atentar contra la vida de la población de conejos que habitan en ese predio, se pone en riesgo la salud de los habitantes de la zona. Los actos que pretende llevar a cabo el CADIC carecen de fundamento legal y ético, y atentan contra los derechos fundamentales de esa especie y contra la diversidad biológica”, asegura el amparo judicial.

En cambio, el doctor en biología e investigador del Cadic Adrián Schiavini, sostuvo que el gas fosfina está compuesto por una molécula de fósforo y tres de hidrógeno, con lo que “el gas se degrada en pocos días en sus componentes básicos sin dejar residuos dañinos para el medio, ya que el fósforo y el hidrógeno son compuestos que ya existen en la naturaleza”, observó en declaraciones a medios locales.

También dijo que los conejos muertos “quedarán debajo del edificio, sin que predadores ni carroñeros pueden acceder a ellos. Por lo tanto es erróneo hablar de riesgos para otros animales, para seres humanos o para el medio ambiente”, aseveró el científico.