Fin de una era: YPF también dejó Comodoro Rivadavia
La salida definitiva de YPF de Comodoro Rivadavia ya es un hecho y marca un quiebre histórico para la ciudad donde nació la petrolera más importante del país, con fuerte impacto económico, social y simbólico en toda la región.
La salida definitiva de YPF de Comodoro Rivadavia ya es un hecho y marca un punto de quiebre histórico para la ciudad donde nació la petrolera más importante del país. Aunque la decisión se venía anticipando desde hace tiempo, su confirmación oficial profundiza el impacto económico, social y simbólico en toda la región.
La cesión de las últimas áreas operativas pone fin a una etapa central de la identidad productiva local y consolida el retiro progresivo de la empresa estatal de la Cuenca del Golfo San Jorge, un proceso que arrastra consecuencias severas desde hace años y que ahora alcanza su punto más crítico.
El fin de una era para la ciudad donde nació YPF
Comodoro Rivadavia no es solo una ciudad petrolera: es el lugar donde se forjó gran parte de la historia energética argentina. La retirada definitiva de YPF representa mucho más que una decisión empresarial, ya que implica el cierre de un ciclo que definió el desarrollo económico, social y cultural de la región durante más de un siglo.
Con su salida, YPF deja atrás décadas de presencia directa en la explotación hidrocarburífera, el empleo y la infraestructura vinculada al petróleo, pilares fundamentales del crecimiento de la ciudad.
Desinversión, empleo y una cuenca en retroceso
La decisión de YPF se suma a un proceso sostenido de desinversión y reducción de operaciones en la Cuenca del Golfo San Jorge. Este escenario ya provocó miles de puestos de trabajo perdidos, una fuerte caída de la actividad económica regional y una marcada disminución de inversiones en exploración y producción.
A esto se suma la incertidumbre que atraviesan las empresas de servicios y las pymes locales, que dependen en gran medida del movimiento generado por la industria petrolera.
Cesión de áreas y un futuro incierto
Con la cesión de sus últimos bloques, YPF deja de operar formalmente en el territorio y transfiere la explotación a otras compañías. Sin embargo, el cambio de operadores no garantiza, al menos en el corto plazo, niveles de inversión similares ni la recuperación del empleo perdido.
La retirada definitiva de YPF deja una herida abierta en Comodoro Rivadavia. A la pérdida de empleo directo e indirecto se suma el peso simbólico de ver partir a la empresa que fue sinónimo de identidad, desarrollo y pertenencia, y que obliga a replantear con urgencia el futuro de una región históricamente ligada al petróleo. (Fuente: El Diario Nuevo Día)

