Una luz de justicia para familiares de víctimas de la tragedia del avión de Sol que volaba a Comodoro

A principio de 2019, el juez Leónidas Moldes sobreseyó a los directivos de la empresa Sol por la tragedia que se produjo el 18 de mayo de 2011, cuando un avión que volaba desde Córdoba a Comodoro se estrelló en el paraje Los Menucos.
domingo, 27 de septiembre de 2020 · 09:23

Sin embargo, la querella que representa a Juan Carlos Rodriguez, el padre de una de las víctimas, apeló el fallo y en junio del último año logró reactivar el expediente bajo otra carátula. En las últimas semanas hubo una nueva audiencia en la causa, así se vuelve abrir una luz de esperanza para los familiares de quienes fallecieron ese día, entre ellos cinco comodorenses y una madre y pequeño bebé de Pico Truncado.

Que no suceda lo que pasó con la tragedia de Lapa. Ese es el deseo de Juan Carlos Ruiz, el papá de Juan Manuel, uno de los 22 pasajeros que perdió la vida el 18 de mayo de 2011, cuando un avión de la empresa Sol Líneas Áreas se estrelló en el paraje Los Menucos, mientras volaba desde Córdoba a Comodoro Rivadavia. 

Juan Manuel tenía solo 29 años y un futuro promisorio. Había sido ascendido a gerente de Recursos Humanos de una empresas petrolera y volaba a Comodoro para mantener una reunión. Sin embargo, sus sueños, y los de sus padres, esa triste e inolvidable noche, quedaron en Los Menucos.

A nueve años de la tragedia es difícil olvidar lo que se sintió ese día, cuando se comenzó a rumorear la posibilidad de accidente aéreo con pasajeros que venían a Comodoro Rivadavia. La confirmación fue un cachetazo a la realidad y el desazón para 22 familias que esperaban saber si había sobrevivientes. 

Esa noche el Aeropuerto General Mosconi de Comodoro fue un mar de lágrimas. Muchos esperaban el arribo de sus familiares que nunca llegaron. La tragedia repercutió en todo el país, porque como dice Juan Carlos había pasajeros de diferentes ciudades; varios de ellos radicados en Comodoro, entre ellos el geólogo y profesor Eduardo Musacchio, el ingeniero Juan Carlos Begovic, el operario petrolero y jubilado Antonio López, la comerciante Sara Tula y el gerente bancario Gustavo Basaldúa. 

En el avión también volaban pasajeros de otras partes de la región, como Carina Soledad Mansilla de 20 años y su bebé Santiago Benjamín Slopper, de apenas diez meses. Ellos eran oriundos de Pico Truncado.

El resto de los pasajeros tenía vínculo con Comodoro, incluso Juan Raffo, el piloto del avión, que vivió durante cuatro años en esta ciudad, prestando servicios en la Estación Aérea regional que depende de la Prefectura Naval Argentina.

Precisamente la causa judicial que se investigó hasta 2019, intentó culpar a él del accidente. Sin embargo, Juan Carlos, como Marcela Bastit, la esposa de Raffo y también  querellante en el expediente, están convencidos que la tragedia es culpa de la empresa, algo que intentarán demostrar tras el vuelco que dio la causa luego que la Cámara Federal de Apelaciones de Roca revocó el sobreseimiento a los directivos de la aerolínea Danilo Pojmaevich, Horacio Angeli y Juan Alberto Nyffenegger (fallecido) y ordenó una nueva investigación.

UNA SENTENCIA ANTICIPADA

Para Juan Carlos la causa penal que investigó el accidente hasta 2019 “nació con una sentencia anticipada”. Por eso a él no le sorprende que el año pasado se haya sobreseído a los directivos de Sol. “Es contra quien nosotros vamos porque no es justo ni exacto que se circunscribe el accidente a la responsabilidad absoluta del piloto. Hubo muchos elementos que conllevaron a esta tragedia, porque lo que es previsible no es un accidente. En esta causa, como en muchas, hay responsables directos y responsables secundarios. Acá los responsables directos son el directorio y quienes tienen la responsabilidad del mantenimiento, como es el jefe de planeamiento y el gerente de operaciones y también los organismos de contralor, en este caso el ANAC”, dijo a ADNSUR desde Neuquén. 

Pasaron 9 años del accidente y Juan Carlos asegura que es imposible olvidar lo que pasó aquel día. Como dice, uno sabe que es posible que en algún momento se produzca la muerte del padre, la madre, los abuelos, “pero no un hijo y de forma tan abrupta”. 

“Es duro, y es duro escuchar y ver por ejemplo que la tragedia de Lapa haya prescrito, porque se llevó 65 vidas, más los que han quedado como sobrevivientes con dramas psicológicos o discapacidades, y quienes deben dar una respuesta nos da un cachetazo”, señala Juan Carlos. Y se pregunta: ¿Qué estamos haciendo si nos dejamos atropellar, que otra tragedia nos golpee la puerta?. Eso no lo podemos permitir, ni en lo individual ni en lo colectivo. Yo estoy convencido que circunstancias como esta le adelantan el destino a quienes estaban en ese vuelo, pero por la memoria de él necesito saber la verdad. No puedo aceptar que me digan que el piloto es culpable porque la garantía de su trabajo en su propia vida`, sentencia.  

UNA LUZ DE ESPERANZA

Romina Barreto (36) es la abogada querellante que representa a Ruiz. La letrada tomó el caso luego de la sentencia del juez Federal Leónidas Moldes y junto a un equipo de abogados apeló el fallo, entendiendo que el caso se debía investigar bajo un artículo que todavía no había prescripto.  

“Nosotros planteamos los agravios, que la sentencia era parcial, que había una errónea valoración de la prueba porque no se había tomado el informe de IAC, el exceso de carga del avión, una queja anterior del piloto, y la sentencia solo quería determinar la responsabilidad del piloto que está muerto. Entonces para nosotros debía seguir la investigación e investigar el delito del artículo 190, que es aquel que pone en peligro la seguridad de una aeronave, que en ese caso no estaba prescrito, y también pusimos que había un montón de circunstancias: que el piloto no tenía el parte meteorológico correcto, y es algo importante porque el no sabia que había engelamiento en esa zona y por otro lado no tenía comunicaciones; no se pudo comunicar con Comodoro, tampoco con Neuquén y cuando estaba por estrellarse logró comunicarse con un avión que pasaba cerca suyo, que pudo escuchar el aviso del piloto de mayday. Y también planteamos que el avión no era aeronavegable como dice el informe de IAC”, explicó.

Tras el fallo que revocó el sobreseimiento, la Defensa intentó buscar la prescripción de la causa. Sin embargo, el equipo de abogados se opuso a esos argumentos. Lo llamativo es que ni antes ni después la Fiscalía planteó la apelación sobre la sentencia que dictó el sobreseimiento y el cierre definitivo del expediente, y si lo hizo la parte querellante. 

Por otro lado, en la última audiencia que se llevó a cabo por Zoom, de ampliación testimonial de los peritos que intervinieron para investigar la caída del avión, la fiscal que representó a la Fiscalía aseguró que sabía que había pasado en el accidente y culpó al piloto, algo que rechazó la abogada, al igual que Ruiz, quien en diálogo con este medio aseguró que “dirigir la respuesta es ser funcional a que esto prescriba o quede en la nada”.

Por lo pronto, el expediente está abierto. La querella quiere solicitar la citación a indagatoria de los directivos a través de ese artículo. Barreto sabe que no será sencillo, pero admite que es necesario por la memoria de quienes perdieron la vida. “Es complicado, pero hay un montón de cuestiones que tienen que ver con el contexto en que se produjo el accidente, con que llevó el avión ese día ahí, porque nosotros consideramos que la conducta del piloto fue la adecuada por la información que tenía y eso también surge del informe del IAC, por lo cual hay que analizar quien llevó al avión a esa situación y quién es el responsable del accidente por las omisiones en las cuestiones operativas y reglamentarias. Todas esas respuestas son las que buscamos, que también pide el papá de Juan Manuel, un chico que tenía un futuro prominente”, sentenció. (ADNSUR)