Hace 99 años las "Putas de San Julián" se negaban a atender a las tropas que fusilaron obreros rurales en Santa Cruz

Un 17 de febrero de 1922, las tropas del Ejécito comandado por el coronel Varela, luego de fusilar obreros, quisieron entrar a un prostibulo. Las mujeres que trabajaban allí los echaron a escobazos. "No nos acostamos con asesinos" dijeron. El hecho fue rescatado por el historiador Osvaldo Bayer.
miércoles, 17 de febrero de 2021 · 17:26

Hace 99 ocurría, en el marco de la mayor masacre de la historia contemporánea ocurrida en Santa Cruz, un hecho legendario. 

Habían ocurrido los fusilamientos de obreros rurales que se habían levantado en huelga, pidiendo mejores condicioens de vida, y fueron fusilados por el Ejercito Argentino. Luego de dichos sucesos no hubo mayo reacción por parte de la población en repudio, salvo de un grupo de mujeres que tuvo un gesto de grandeza y dignidad. 

"La historia cuenta que el 17 de febrero de 1922, en el Puerto de San Julián (Santa Cruz), cinco mujeres del prostíbulo La Catalana se negaron a ofrecer sus servicios a los soldados enviados a reprimir y fusilar a los trabajadores en huelga". . "La masacre, cometida por el Ejército Argentino y bajo las órdenes del presidente Hipólito Irigoyen, marcó a fuego a toda la región. En medio de tanta miseria humana, la actitud valiente y ética de cinco prostitutas marcó la diferencia. Poco después de los crímenes los soldados se dirigieron a la ciudad de San Julián para descansar, beber y estar con una mujer". Los soldados intentaron ingresar al prostíbulo del pueblo, pero sus "putas” negaron a atenderlos. "No nos acostamos con asesinos” dijeron y los expulsaron.

Ellas fueron (según consta en los archivos policiales): Consuelo García, 29 años, argentina, soltera, pupila del prostíbulo La Catalana; Angela Fortunato, 31 años, argentina, casada, modista, pupila del prostíbulo; Amalia Rodríguez, 26 años, argentina, soltera, pupila del prostíbulo; María Juliache, española, 28 años, soltera, 7 años de residencia en el país, pupila del prostíbulo, y Maud Foster, de 31 años, inglesa, soltera, con diez años de residencia en el país, de buena familia, pupila del prostíbulo". (Extraido de La Patagonia Rebelde, Osvaldo Bayer) 

Luego de estos hechos (conocidos como "la noche de las escobas") , las mujeres serian luego expulsadas de la localidad, aunque Madame Forster pudo volver algunos años después y su tumba aun puede encontrarse en el Cementerio de San Julián. 

En los últimos años, este evento fue rescatado en una obra de teatro, de la que participó el propio Osvaldo Bayer, reivindicando la valentía de "las Putas de San Julián". 

(El Diario Nuevo Día)