Policía de Santa Cruz secuestró 200 kilos de carne que no tenía justificada su procedencia
Personal de la División Operaciones Rurales y del Comando de Patrullas de El Calafate secuestró alrededor de 200 kilos de carne bovina transportada sin justificar su procedencia durante un operativo de control en el acceso a la localidad. El hecho ocurrió cuando un vehículo intentó evadir el control policial, lo que derivó en un seguimiento preventivo y la posterior intervención judicial.
Un operativo preventivo realizado por la Policía de Santa Cruz en el acceso a El Calafate terminó con el secuestro de carne bovina transportada sin documentación que acreditara su origen.
El procedimiento se llevó adelante durante la noche del sábado 14 de marzo, cuando efectivos de la División Operaciones Rurales y de la División Comando de Patrullas realizaban controles en el portal de ingreso a la localidad y en un camino alternativo.
Cerca de las 23:00 horas, los uniformados observaron la aproximación de un vehículo que, al advertir la presencia policial y las balizas del móvil, realizó un giro brusco con la aparente intención de evitar el control.
Interceptaron el vehículo
Ante la maniobra evasiva, los efectivos iniciaron un seguimiento preventivo que permitió interceptar el rodado y hacer que detuviera su marcha.
Al identificar a los ocupantes, se constató que en el vehículo viajaban tres hombres, una mujer -todos mayores de edad- y un menor.
Durante la inspección del rodado, los policías observaron en la caja de carga un animal bovino faenado, por lo que se dispuso el traslado del vehículo hasta el portal de acceso para realizar el procedimiento correspondiente.
En el lugar se verificó que los ocupantes transportaban carne de un animal bovino completo faenado y seccionado, con un peso aproximado de 200 kilogramos.
Sin embargo, ninguno de los involucrados pudo justificar la adquisición ni la procedencia del producto cárnico.
Ante esta situación se dio intervención al Juzgado de Instrucción Penal y Juvenil de El Calafate, que dispuso el secuestro de la carne y la fijación de domicilio de los adultos involucrados, mientras continúan las diligencias para establecer la propiedad del animal.

