¿Por qué la familia de Ángel López responsabiliza a la Justicia y a profesionales por la revinculación con su madre?
La madrastra de Ángel López cuestionó duramente a la Justicia y a las profesionales que avalaron la revinculación del niño con su madre, hoy imputada por su muerte junto a su pareja. El hecho ocurrió en Comodoro Rivadavia, donde el menor falleció tras sufrir múltiples golpes. La investigación busca determinar responsabilidades y la mecánica de las agresiones, mientras crece el reclamo de justicia.
El caso de Ángel López sigue generando conmoción y ahora suma fuertes declaraciones de su madrastra, Lorena Andrade, quien apuntó contra el accionar judicial que permitió que el niño volviera con su madre.
A través de sus redes sociales, expresó su indignación y dolor tras la imputación de Mariela Altamirano y su pareja, Michel González. "Somos humildes trabajadores, pero no boludos y menos corruptos", escribió, en un mensaje dirigido a quienes intervinieron en la decisión de revinculación.
Además, agregó: "Ustedes se vestirán bien, andarán de corbatita, pero les falta lo esencial: honestidad", en clara referencia a funcionarios y profesionales involucrados en el proceso.
Una decisión bajo la lupa
El niño había sido restituido a su madre por orden judicial, pese a que vivía con su padre y su entorno paterno desde pequeño. Según denunció la familia, el menor había manifestado su de permanecer con ellos, incluso en medio de episodios de llanto.
"Acá no hay miedo, hay sed de justicia", sostuvo Andrade, quien también señaló directamente al juez y a las profesionales que avalaron la medida. La causa ahora busca determinar si existieron fallas, omisiones o negligencias en ese proceso.
En paralelo, se convocó a una vigilia en el Obelisco de Buenos Aires para exigir justicia, mientras familiares del niño viajaron para participar de la movilización.
La investigación y las posibles penas
La autopsia preliminar confirmó que Ángel murió tras recibir al menos 20 golpes en la cabeza, lo que derivó en un edema cerebral. Este dato es clave para definir la calificación legal del caso.
Actualmente, la madre está imputada por homicidio agravado por el vínculo en carácter omisivo, lo que podría derivar en prisión perpetua. Por su parte, su pareja enfrenta una acusación por homicidio simple, con una pena máxima de 25 años.
Sin embargo, el fiscal advirtió que esta situación podría cambiar. "La clave será determinar si los golpes ocurrieron en un solo episodio o en distintos momentos", indicaron fuentes de la investigación. De confirmarse un ataque único con agravantes, la imputación podría escalar a una figura más grave.
Mientras avanza la causa, la familia insiste en que no se trata de un hecho aislado. "Detrás hay muchos niños pidiendo auxilio y sin ser escuchados", concluyó Andrade, reforzando el reclamo de justicia y visibilización del problema.
Con información de ADNSUR

