Walaq, el guardián de los vientos: la historia del cóndor que volvió a surcar los cielos de Santa Cruz
La historia del cóndor andino Walaq se convirtió en un símbolo de esperanza para la conservación de la fauna silvestre en Santa Cruz. Tras un complejo rescate y un proceso de recuperación, el ave fue recientemente avistada nuevamente en libertad, confirmando el éxito del trabajo articulado entre organismos provinciales y especialistas.
La historia de Walaq, el cóndor andino que logró regresar al vuelo tras un complejo proceso de rescate y rehabilitación, sigue escribiendo capítulos que emocionan y refuerzan la importancia de la conservación de la fauna silvestre en Santa Cruz.
En las últimas horas, el cóndor subadulto fue observado y fotografiado en la zona del río Pinturas, un nuevo registro que confirma su excelente adaptación a la vida silvestre. El avistaje fue realizado por Patrick Buchanan, integrante de la Fundación Macá Tobiano, mientras se encontraba desarrollando tareas de control de visones en el sector. Las imágenes fueron posteriormente compartidas por la propia fundación y por la Asociación Somos Huellas Patagónicas.
Desde su liberación, Walaq es monitoreado de manera permanente por la Fundación Bioandina, en articulación con el Consejo Agrario Provincial y Somos Huellas Patagónicas, entidad que realiza censos sistemáticos de cóndores en el sur de la provincia. Este seguimiento permitió reconstruir un recorrido verdaderamente notable.
Antes de iniciar su proceso de rehabilitación, Walaq fue hallado en estado crítico por personal de Gendarmería Nacional, quienes dieron aviso inmediato a los veterinarios del Consejo Agrario Provincial. A partir de allí, se coordinó su traslado por la Fundación Bioandina a Temaikén, donde fue atendido durante varios meses hasta recuperar plenamente su capacidad de vuelo.
Una vez finalizada la rehabilitación, el ave regresó a El Calafate y posteriormente fue trasladada a la localidad de 28 de Noviembre, que impulsa el proyecto para ser declarada Capital Nacional del Cóndor Andino, iniciativa que ya cuenta con media sanción en el Senado. Finalmente, Walaq fue liberado en el Mirador de Cóndores de esa localidad, en un operativo que marcó un hito para la conservación de la especie.
Walaq y el vuelo de los mil kilómetros
Desde ese momento, su desplazamiento fue seguido con atención. A pocos días de recuperar la libertad, Walaq cruzó hacia territorio chileno, recorriendo sectores como Laguna Sofía, para luego regresar a la Cuenca Carbonífera. Posteriormente avanzó por Sierra Cazador y Sierra Baguales, pasó por El Calafate y Cóndor Cliff, y continuó su vuelo hacia el norte, atravesando la zona del Tucu Tucu.
El recorrido siguió por Paso Roballos, la meseta del Lago Buenos Aires, en cercanías de Perito Moreno, hasta alcanzar finalmente el río Pinturas, donde fue registrado nuevamente. En total, el cóndor recorrió casi 1.000 kilómetros lineales desde su liberación, una distancia aún mayor si se consideran sus desplazamientos diarios.
Sobre este nuevo avistaje, el presidente de Somos Huellas Patagónicas, el ornitólogo Franco Paz, expresó:
"Recibir la llamada de Pablo Hernández, de la Fundación Macá Tobiano, diciéndome ‘creo que este cóndor es de ustedes', me llenó de emoción. Teníamos mucha expectativa sobre el recorrido de Walaq. Estamos en comunicación permanente con el Consejo Agrario y Bioandina. Esto nos da más energías para proteger esta especie emblemática y refuerza la importancia del trabajo interinstitucional para su conservación".
La historia de Walaq, "el guardián de los vientos", se consolida así como un símbolo de esperanza, de compromiso ambiental y de lo que puede lograrse cuando el Estado, las organizaciones científicas y la comunidad trabajan de manera articulada para proteger uno de los emblemas más imponentes de la Patagonia (Fuente: Gobierno de Santa Cruz/Fundación Macá Tobiano/Asociación Somos Huellas Patagónicas/El Diario Nuevo Día).

