Fito Páez, Los Fabulosos Cadillacs, No Doubt y Daft Punk fueron protagonistas de un recorrido cargado de recuerdos
Desde Buenos Aires, Mariela Álvarez participó en Rock and Frío por Radio Nuevo Día y realizó un extenso recorrido por la cultura popular de los años noventa. En diálogo con Javier Seveso recordó la música que marcó a toda una generación, los bailes en clubes de barrio, las modas de la época, las primeras experiencias adolescentes y artistas que definieron una década atravesada por cambios culturales y musicales.
Desde Buenos Aires, Mariela Álvarez participó en Rock and Frío por Radio Nuevo Día y realizó un extenso recorrido por la cultura popular de los años noventa. En diálogo con Javier Seveso recordó la música que marcó a toda una generación.
Un viaje directo a la década del noventa
La corresponsal de Rock and Frío en Buenos Aires, Mariela Álvarez, propuso a los oyentes un recorrido cargado de nostalgia por los años noventa, una época que definió hábitos, modas y gustos musicales para millones de personas.
Durante la charla con Javier Seveso, recordó cómo era consumir música antes de internet, cuando los lanzamientos se descubrían en la radio, en los videoclubes, en la televisión musical o incluso leyendo los diarios para enterarse de recitales y novedades.
La columnista mencionó el fenómeno de Daft Punk, el dúo francés que comenzaba a generar un verdadero misterio alrededor de sus identidades y que se transformaría en uno de los proyectos musicales más influyentes de la música electrónica.
"Eran las máquinas con todo ese enigma que tenían los Daft Punk", recordó.
También destacó que en los primeros años de la década todavía no predominaba la música tropical en los boliches, donde convivían el rock, el pop internacional y los primeros éxitos latinos.
Shakira, Gloria Estefan y la transformación de los artistas
Uno de los temas abordados por Marie fue la evolución de distintos artistas a lo largo de los años.
Tomó como ejemplo a Shakira, recordando que sus inicios estaban mucho más vinculados al rock que a la música latina que posteriormente la convirtió en una figura global.
"Era una Shakira totalmente diferente a la que escuchamos ahora", señaló.
La reflexión se extendió a otros nombres como Gloria Estefan, Soledad Pastorutti, Luciano Pereyra y Abel Pintos, artistas que comenzaron con estilos muy definidos y luego ampliaron su llegada a nuevos públicos.
"Hoy son líderes de la música latina sin lugar a dudas", destacó.
Según explicó, estos cambios responden también a transformaciones culturales y comerciales que atraviesan toda la industria musical.
Fito Páez y el disco que marcó una generación
Entre los álbumes fundamentales de la década, Mariela eligió "El amor después del amor", de Fito Páez.
La periodista lo definió como el disco que marcó los años noventa y recordó que continúa siendo el álbum más vendido de la historia del rock argentino.
"Qué disco, por Dios", expresó durante la emisión.
Además recordó que recientemente había dedicado un especial a los grandes poetas de la música argentina, donde Fito ocupó un lugar destacado.
Los bailes de barrio y las primeras salidas
La columna también incluyó una parte profundamente personal.
Marie recordó sus primeras salidas a bailar durante 1993, cuando tenía entre 12 y 13 años.
Los encuentros se realizaban en clubes de barrio de la zona oeste bonaerense como Sedem, Casa de Padua y Ateneo.
"Era la época donde empezaba a ir a los bailes", relató.
Aquellas salidas implicaban una verdadera organización entre amigas, padres y horarios estrictos.
La moda ocupaba un lugar central. Las adolescentes discutían durante horas qué ponerse, cómo peinarse y dónde reunirse antes de salir.
Entre los recuerdos aparecieron los borcegos, las polleras largas con tajos hasta la rodilla y las negociaciones familiares para conseguir permiso para usar maquillaje.
"No saben lo que fue para que mi papá me dejara ponerme una máscara de pestañas", contó entre risas.
Coco, la aduana y las historias familiares
Uno de los momentos más divertidos de la columna llegó cuando recordó a su padre, a quien cariñosamente llamaba "Coco".
Según relató, cada intento de utilizar maquillaje requería largas negociaciones familiares.
Su padre además insistía en llevarla personalmente a los bailes y recogerla al finalizar la noche.
"Yo le decía que me dejara en la esquina y él me dejaba en la puerta", recordó.
Aquella situación generaba interminables discusiones adolescentes porque ella intentaba evitar que sus amigos la vieran llegar acompañada por su papá.
El primer boliche al que asistió se llamaba American Wave.
"Papá me dejó ir a un boliche a los 14 años y yo dejé el boliche a los 36 o 37", bromeó.
Los Fabulosos Cadillacs y la explosión de Matador
En el segmento musical, Marie eligió como una de las canciones emblemáticas de la década a "Matador", de Los Fabulosos Cadillacs.
Recordó que durante 1993 el grupo dominaba la radio, la televisión y los bailes.
"Copaban todo", resumió.
La periodista explicó además el contenido social de la canción escrita por Flavio Cianciarulo.
Aunque aclaró que no narra un hecho específico, señaló que representa la persecución y muerte de militantes revolucionarios en distintos contextos de América Latina.
"Habla de algo que nos pasó a todos en Latinoamérica", sostuvo.
La canción fue presentada como uno de los himnos indiscutidos de la década y uno de los temas más representativos del repertorio de la banda liderada por Vicentico.
No Doubt, el drama adolescente y las canciones del desamor
El recorrido concluyó en 1996 con otra de las canciones más representativas de los noventa: "Don't Speak", de No Doubt.
Marie recordó que era una canción que sonaba constantemente en las radios y que además era una de las más dedicadas entre los adolescentes de la época.
La letra habla del final de una relación amorosa y del dolor de perder a una persona que antes había sido también un gran amigo.
"Era una canción de desamor total", explicó.
La periodista confesó además que No Doubt fue una de las bandas que más la acompañó durante su adolescencia.
Entre risas, recordó cómo en aquellos años cualquier situación sentimental parecía una tragedia enorme.
"En la adolescencia todas somos drama queen", comentó.
La presencia de Gwen Stefani al frente de la banda y el éxito mundial de la canción terminaron convirtiéndola en uno de los grandes clásicos de la década.
Así, entre recuerdos, anécdotas familiares, boliches de barrio, artistas inolvidables y canciones que marcaron generaciones, Mariela Álvarez volvió a demostrar que los años noventa siguen ocupando un lugar especial en la memoria colectiva.(Diario Nuevo Día)

