Milagro en la Ruta 41: Hallaron la camioneta de Vialidad que casi se convierte en una trampa mortal
Tres trabajadores salvaron su vida de milagro el pasado 2 de abril cuando el río arrastró su vehículo. En un momento de extrema tensión, los vidrios eléctricos no bajaban mientras el agua cubría la cabina. La Toyota Hilux ya fue localizada, pero sigue sumergida a la espera de que baje el caudal.
Lo que comenzó como una recorrida de rutina para el personal de Vialidad Provincial (Distrito El Calafate) terminó en una escena de supervivencia extrema. El pasado jueves 2 de abril, en pleno temporal de lluvia y deshielo que azotó la zona cordillerana, una camioneta Toyota Hilux oficial cayó a las aguas de un río en la Ruta Provincial N° 41, en el tramo que une el Lago del Desierto con el Río Toro, cerca de El Chaltén.
Segundos de terror: los vidrios no bajaban
El relato de los protagonistas es escalofriante. Según trascendió, al caer al cauce, la presión y el agua comenzaron a invadir el habitáculo. En ese instante crítico, el sistema eléctrico de los vidrios falló y no permitía la apertura de las ventanillas, dejando a los tres hombres encerrados mientras la corriente empezaba a mover la masa de hierro de la camioneta.
Tras forcejear desesperadamente, lograron destrabar los cristales y salir del vehículo apenas segundos antes de que la Toyota fuera arrastrada por la fuerza del río. Una vez en la orilla, y con uno de los trabajadores con lesiones leves, fueron auxiliados por una camioneta 4x4 particular que pasaba de casualidad por la zona y los trasladó de urgencia a la localidad de El Chaltén.
El hallazgo y la espera
Luego de días de incertidumbre por el alto caudal de los ríos debido al deshielo, las tareas de búsqueda dieron sus frutos este último fin de semana. El vehículo fue localizado: se encuentra apoyado sobre un lateral, completamente sumergido en el lecho del río, a pocos metros del lugar donde se produjo el despiste.
Sin embargo, el rescate del rodado no será inmediato. Desde Vialidad confirmaron que, debido a la fuerza actual del agua y la profundidad donde quedó la unidad, se deberá esperar a que el caudal del río baje considerablemente para poder operar con maquinaria pesada (grúas y retroexcavadoras) sin poner en riesgo la seguridad del personal de rescate. (Fuente: Ahora Calafate)

