Un hombre de 32 años murió en otro accidente con un cuatriciclo

Este sábado, tres días después de la muerte de Agustina Queirel, la turista de 34 años que volcó con su cuatriciclo y murió mientras circulaba por los médanos de Pinamar, se produjo un nuevo accidente que involucró al mismo tipo de vehículo: esta vez terminó con la vida de un hombre de 32 años y, además, dejó gravemente herido a otro de 31.
sábado, 1 de enero de 2022 · 23:33

Sucedió esta tarde en la zona conocida como “La Frontera”. La víctima, Antonio Emilio Salinas, viajaba como acompañante. El conductor, Matías Catelotti, está internado en terapia intensiva gravemente herido

Este sábado, tres días después de la muerte de Agustina Queirel, la turista de 34 años que volcó con su cuatriciclo y murió mientras circulaba por los médanos de Pinamar, se produjo un nuevo accidente que involucró al mismo tipo de vehículo: esta vez terminó con la vida de un hombre de 32 años y, además, dejó gravemente herido a otro de 31. Ambos circulaban sin casco.

Sucedió durante la tarde en la zona conocida como “La Frontera”. Según pudo saber Infobae, la víctima fatal fue identificada como Antonio Emilio Salinas y viajaba como acompañante en el cuatriciclo Yamaha 360, que chocó contra un UTV, un rodado de mayor porte. La colisión le provocó una fractura y hundimiento de cráneo, y una fractura expuesta en la pierna derecha. Salinas fue traslado al hospital municipal de Pinamar pero falleció poco después de haber ingresado.

En tanto, el conductor, llamado Matías Catelotti, oriundo del partido bonaerense de Escobar, al igual que Salinas, sufrió diferentes politraumatismos en la zona torácica, y está internado en terapia intensiva. Según confirmaron fuentes oficiales a Infobae, el fuerte golpe le afectó los pulmones y otros órganos vitales.

También debió ser atendido el conductor del UTV Polaris modelo Pro XP. Se trata de Fabián Medvedev, de 50 años y oriundo de Bariloche, quien presentó dolencias en el cuerpo y la cabeza, pero está fuera de peligro. El hombre viajaba en su vehículo junto a su hijo de 20 años, que resultó ileso.

Por el hecho, se inició una causa en la que interviene el fiscal Juan Calderón, titular de la UFI N° 4 de Pinamar, quien ordenó la autopsia y que se le realicen el test de alcoholemia a los conductores de ambos vehículos.

El accidente se produjo en una área que los lugareños reconocen como “olla” por su característica: es un gran pozo rodeado de altas cumbres de arena. Esa zona forma parte de La Frontera, que limita con el Partido de la Costa y se extiende a lo largo de más de siete kilómetros.

Allí perdió la vida el miércoles pasado la ciudadana correntina Agustina Queirel, cuando el cuatriciclo que conducía se dio vuelta en un médano. En este caso, la víctima iba junto a sus dos hijos de 2 y 7 años, y a una amiga de 36 años. Los tres fueron despedidos cuando el rodado roló. El vehículo aplastó a la mamá de los chiquitos, que murió en el acto. En tanto, uno de los chicos resultó ileso, mientras que su hermanito y la amiga de la mujer sufrieron politraumatismos leves.

En La Frontera predominan los médanos y hay pocos paradores. Es un lugar donde suelen repetirse incidentes con cuatriciclos y UTV y donde el control público es limitado, ya que parte de la zona donde circulan los rodados es propiedad privada, lugares a los que el Estado no puede llegar.

Infobae recorrió el lugar y registró imágenes muy preocupantes, en las que se observan distintas irregularidades, maniobras riesgosas y decisiones de mayores sumamente peligrosas, como por ejemplo darle el volante a menores de edad o conducir sosteniendo a un bebé con un brazo. Eso al margen del escaso uso de cascos -lo más frecuente- o de vehículos que circulan sin patente.

En los ingresos a este sector, a la altura de los paradores Kota Beach y El Más Allá, se extienden los carriles y/o corredores seguros, que son aquellas zonas de la calzada determinadas por la autoridad jurisdiccional competente que pertenecen al ejido urbano y en la cual pueden circular los cuatriciclos y UTV. En Pinamar se encuentran tanto en el norte como en la frontera sur de la localidad, en sus accesos a la playa, y en bajada náutica de Valeria del Mar hacia el sur.

Estos corredores seguros están delimitados por postes de madera de alrededor de un metro sobre la superficie. Los vehículos no pueden circular más allá. Pero las acciones ilegales igualmente se repiten y escapan del control de las autoridades.

Fuentes oficiales calculan que cada temporada de verano circulan en Pinamar no menos de 50 mil vehículos entre motos, UTV’s y cuatriciclos.

En el partido costero, cada conductor debe llevar puesto el casco, tener la licencia de conducir con la categoría respectiva (existe desde el 2 de enero de 2019 y los conductores deben realizar una prueba de manejo en las pistas habilitadas), comprobante de titularidad de dominio (mediante cédula o título y/o factura de compra conjuntamente con certificado de importación en el caso de corresponder por el tipo de vehículo), comprobante de seguro vigente y al día.Infobae.com