Inflación de enero: los alimentos suben, pero hay señales de alivio
La inflación de enero continúa impulsada por el aumento de los alimentos, el rubro que mayor impacto tiene en el índice general de precios. Sin embargo, los datos de la segunda semana del mes muestran una desaceleración en el ritmo de los aumentos. Consultoras privadas señalan que, aunque el nivel inflacionario se mantiene por encima del 2%, comienzan a aparecer señales de alivio tras un diciembre marcado por fuertes subas.
El comportamiento inflacionario continúa teniendo a los alimentos como principal factor de presión. Los datos de diciembre, cuando la inflación cerró en 2,8%, dejaron un doble análisis: el acumulado anual de 2025 fue del 31,5%, el más bajo de los últimos ocho años, pero el último mes del año registró la cifra mensual más alta desde abril.
En ese contexto, el rubro alimenticio volvió a destacarse por su dinamismo, con aumentos diarios que impactan directamente en el bolsillo. La carne, en particular, tuvo un rol clave durante diciembre, impulsada por la mayor demanda asociada a las fiestas de fin de año.
Qué muestran los relevamientos de enero
Los primeros datos de enero aportan señales mixtas. Según la consultora LCG, entre el 7 y el 14 de enero los precios de Alimentos y Bebidas aumentaron un 0,5%. "Los aumentos de verduras explicaron el 36% del alza semanal del rubro", detallaron, al precisar que ese segmento registró subas del 2,1%, mientras que los aceites avanzaron un 1,9%. En contrapartida, señalaron que "bebidas y lácteos restan casi 0,7 puntos porcentuales a la inflación mensual".
Por su parte, Eco Go relevó una suba algo mayor, del 0,8% semanal, aunque coincidió en el diagnóstico. "Verduras frescas y congeladas, aceites y grasas, la papa y las carnes siguen siendo los principales motores", indicaron desde la consultora, al remarcar que algunos productos mostraron incrementos puntuales por encima del promedio.
Diciembre, los productos que más subieron y las perspectivas
Los datos de enero contrastan con el cierre de diciembre, cuando los alimentos y bebidas aumentaron en torno al 3,1%, por encima del promedio general. Entre los productos con mayores subas se destacaron el limón (+31,2%), la manzana (+16,4%) y distintos cortes de carne, como el asado y el cuadril.
Al mismo tiempo, también se observaron bajas significativas en algunas verduras, como el tomate y la cebolla, lo que contribuyó a moderar el índice. De mantenerse la tendencia actual, las proyecciones privadas estiman que la inflación de enero podría ubicarse en torno al 2,3%, marcando una desaceleración en el ritmo de los aumentos, aunque con los alimentos todavía como el rubro más sensible para los consumidores.

