Reforma laboral: el Gobierno suma apoyos, pero aún no tiene los votos
Tras una gira por varias provincias, el ministro del Interior Diego Santilli logró sumar respaldos de gobernadores a la reforma laboral. Sin embargo, el Gobierno nacional aún no cuenta con los votos necesarios en el Congreso. Las negociaciones siguen abiertas, con diferencias internas y reclamos de las provincias.
La gira del ministro del Interior, Diego Santilli, dejó un balance positivo para el Gobierno nacional en su intento de avanzar con la reforma laboral, aunque todavía insuficiente para garantizar su aprobación en el Congreso. El funcionario ya recorrió seis provincias y consiguió el respaldo explícito de al menos cuatro gobernadores, mientras que otros optaron por mantener una postura ambigua, a la espera de definiciones clave.
Uno de los apoyos más firmes llegó desde Entre Ríos. Tras reunirse con Santilli, el gobernador Rogelio Frigerio habló de un "respaldo contundente" al proyecto y sostuvo que la iniciativa apunta a modernizar el mercado laboral, ampliar derechos y promover la inclusión de trabajadores informales.
Reclamos por recursos y tensiones internas
Distinto fue el escenario en Neuquén, donde el gobernador Rolando Figueroa condicionó su acompañamiento al impacto concreto que la ley tenga en la provincia y volvió a reclamar una deuda millonaria de Nación con la caja previsional local. En general, casi todos los mandatarios expresaron reparos sobre los artículos que reducen impuestos coparticipables, en especial Ganancias, por la merma de recursos que implicaría para las provincias.
Desde la Casa Rosada sostienen que ese costo fiscal se compensará con mayor actividad económica y la formalización de cientos de miles de trabajadores. No obstante, puertas adentro del oficialismo también hay diferencias: sectores cercanos a Patricia Bullrich y Santiago Caputo se muestran dispuestos a hacer concesiones, mientras que el equipo económico que encabeza Luis Caputo prefiere mantener el texto original del proyecto.
El conteo de votos en el Congreso
En el Senado, el Gobierno cuenta hoy con una base cercana a los 34 votos afirmativos, que surgen del bloque libertario, el PRO y parte del radicalismo alineado con gobernadores. Aun así, necesita sumar apoyos de bloques provinciales para alcanzar el quórum y aprobar la iniciativa.
En la Cámara de Diputados, el panorama es similar. El oficialismo reúne alrededor de 109 votos propios y aliados, pero debe convencer a legisladores de provincias como Misiones, Neuquén, Santa Cruz y San Luis para llegar a los 129 necesarios.
Con negociaciones abiertas y la posibilidad de introducir cambios al proyecto, en el Gobierno confían en que la estrategia política encabezada por Santilli termine de inclinar la balanza y permita avanzar con una de las reformas estructurales centrales de la gestión.

