Salarios, vacaciones, horas extra e indemnización: qué cambia con la Reforma Laboral
El Senado dio media sanción a la Reforma Laboral que impulsa el Gobierno y ahora define Diputados. Cambian indemnizaciones, jornada y huelga.
El Gobierno nacional logró esta madrugada la media sanción en el Senado para su proyecto de Reforma Laboral. La iniciativa, que obtuvo 42 votos a favor, pasó ahora a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo buscará convertirla en ley en las próximas semanas.
El texto original sufrió más de veinte modificaciones durante el debate. Por eso, desde sectores del propio oficialismo ya la califican como una "reforma light", tras intensas negociaciones que se extendieron hasta último momento.
De aprobarse en Diputados, la norma impactará directamente en la vida cotidiana de millones de trabajadores, con cambios en salarios, vacaciones, jornada laboral, indemnizaciones y derecho a huelga.
Cambios en salarios: bancos, dólares y productividad
Uno de los puntos más discutidos fue el cobro de haberes. Finalmente, se mantendrá la obligatoriedad de depositar los sueldos en cuentas bancarias tradicionales, dejando afuera la posibilidad de percibirlos en billeteras virtuales.
El sector fintech impulsaba esa alternativa y sostenía que "el 75% de las transferencias inmediatas en pesos ya tiene como origen o destino una CVU". Sin embargo, prevaleció la postura de los bancos, que argumentaron que habilitar esa opción podría afectar el sistema de crédito.
En cuanto a la composición del salario, el nuevo marco permitiría pagar un porcentaje en especie -como vivienda o alimentos- sin el tope del 20% que fijaba la Ley de Contrato de Trabajo. También habilita el pago en moneda extranjera, una práctica extendida en multinacionales, especialmente para ejecutivos.
Además, se crea la figura de los "salarios dinámicos", que podrán atarse a productividad, mérito o desempeño. Este esquema podrá definirse por acuerdos regionales, sectoriales o incluso por empresa. Desde los sindicatos advierten que "se debilita la negociación colectiva nacional y se otorga mayor poder al empleador".
Jornada laboral, vacaciones y banco de horas
La reforma eleva el límite de la jornada laboral diaria de 8 a 12 horas, siempre que se respeten 12 horas consecutivas de descanso.
En lugar del pago tradicional de horas extra, las empresas podrán implementar un "banco de horas" para compensar jornadas extendidas con francos o días reducidos más adelante. La medida requerirá acuerdo del trabajador y no elimina la posibilidad de cobrar horas suplementarias bajo el régimen actual.
Respecto a las vacaciones, se mantiene el período entre el 1 de octubre y el 30 de abril, con aviso al empleado 21 días antes. Sin embargo, se habilita el fraccionamiento en períodos mínimos de siete días y la posibilidad de acordar fechas fuera del calendario habitual.
También se regulan situaciones como vacaciones de parejas que trabajan en la misma empresa e interrupciones por enfermedad.
Indemnizaciones, fondo de cese y derecho a huelga
El proyecto mantiene la base de un mes de sueldo por año trabajado para la indemnización por despido sin causa, con un tope equivalente a tres salarios promedio del convenio aplicable.
Quedan excluidos del cálculo conceptos no mensuales como aguinaldo o premios extraordinarios. Las indemnizaciones se actualizarán por inflación más un 3% anual y podrán pagarse en cuotas: hasta seis en grandes empresas y doce en pymes.
Se incorpora además la posibilidad de crear un Fondo de Cese Laboral, como alternativa a la indemnización tradicional, si así lo acuerdan empleadores y sindicatos en paritarias. Este fondo se integrará con aportes mensuales durante la relación laboral y será administrado bajo supervisión de la Comisión Nacional de Valores.
En materia sindical, se mantienen los aportes a obras sociales y la cuota sindical obligatoria, con un tope del 2% del salario por dos años. En cuanto al derecho a huelga, la norma fija servicios mínimos obligatorios: 75% en actividades esenciales y 50% en las consideradas trascendentales.
Desde el oficialismo sostienen que el objetivo es "reducir el costo y el riesgo de contratar" para fomentar el empleo registrado. Según datos oficiales, en Argentina hay 9,8 millones de asalariados, pero solo 6,2 millones realizan aportes jubilatorios.
La definición final quedará ahora en manos de la Cámara de Diputados. El Gobierno apuesta a que el debate se concrete antes del próximo mes y que la reforma se convierta en uno de los ejes centrales de su agenda económica 2026.

