La ruta 3 Rada Tilly-Caleta Olivia: de Lázaro Báez a Cristóbal López, ¿la tercera será la vencida?

Una de las asignaciones más importantes en el presupuesto 2021 para esta región es la autovía Rada Tilly-Caleta Olivia, con un monto de 1.725 millones de pesos contemplado para el año próximo.
domingo, 1 de noviembre de 2020 · 10:33

Pero con una proyección que eleva el costo total a 6.900 millones de pesos, considerando que al tratarse de una obra plurianual se prevén cuatro desembolsos similares en los años subsiguientes. ¿Será esta vez la vencida, para concluir una obra que comenzó en el año 2008 y tiene un avance del 25 por ciento, sin considerar los daños que pudo haber sufrido por razones climáticas y el abandono de los trabajos? 

Vale repasar un poco la historia de la emblemática obra inconclusa, que aún hoy forma parte de las causas judiciales que involucran a Cristina Fernández de Kirchner y al empresario Lázaro Báez, a partir de los cuestionamientos por el direccionamiento de obras a favor del empresario y por presuntos sobre precios, basado en las redeterminaciones de costos que se aplicaron a lo largo de los años transcurridos de una obra iniciada adjudicada por primera vez en el año 2008 y paralizada dos veces, una en 2015 y luego en 2017.

CUÁNTO PAGÓ VIALIDAD 

Una primera etapa de la obra estuvo a cargo de Austral Construcciones, de Lázaro Báez. En el año 2016, un informe interno elaborado por áreas técnicas de Vialidad Nacional estableció precisiones en cuánto había cobrado hasta ese momento la empresa y el avance real de la obra hasta ese momento. Por el tramo desde el km 1867 hasta Caleta Olivia (41 kilómetros), Vialidad le había pagado a la empresa certificados por un total de 308,2 millones de pesos, sobre un total presupuestado en 3.309,4 millones, según aquel relevamiento de Vialidad Nacional, que además registró un avance de obra era de un 24 por ciento.

Un segundo tramo abarca desde el km 1867 (puesto Ramón Santos) hasta el km. 1843 (Rada Tilly). Dicha obra estaba a cargo de “Kank y Costilla”, que cobró 236,3 millones, sobre un total de 871,8 millones (actualizado al año 2015) y un avance de obra del 22 por ciento.

El tercer tramo del proyecto incluye la avenida de Circunvalación Caleta Olivia, también adjudicada en 2008 a Austral Construcciones. Por el mismo, la empresa había cobrado hasta 2015 un monto de 307,7  millones, sobre una valuación vigente a ese momento de 711 millones de pesos. El avance de obra en ese momento era de sólo un 45 por ciento.

En total, por la obra hasta ese momento se había pagado desde el Estado nacional un monto de 852,2 millones de pesos, sobre una valuación vigente al año 2015 por 4.892 millones de pesos, según el informe de V.N. Siete años antes, al momento del inicio de las obras, el monto inicial era de 873,6 millones de pesos: la inflación acumulada y el sistema de redeterminaciones de costos aplicado en la industria de la construcción explicarían la multipicación por cinco del monto original.

LA ADJUDICACIÓN A CPC Y LA NUEVA PARALIZACIÓN

En 2016, tras asumir el gobierno Mauricio Macri, Vialidad Nacional licitó nuevamente el proyecto, con un presupuesto oficial, para concluir las obras pendientes (75 por ciento de los dos tramos de ruta y más del 50 por ciento de la circunvalación Caleta Olivia) calculado en un monto de 1.964,1 millones de pesos. Sobre esa base, el entonces presidente de Vialidad Nacional, Javier Iguacel, realizó una denuncia penal contra Lázaro Báez, señalando que el presupuesto anterior estaba sobre valuado en un 64 por ciento. 

La nueva adjudicación correspondió a la empresa CPC, de Cristóbal López, que presentó una oferta por debajo del presupuesto oficial, adjudicándose en algo más de 1.500 millones de pesos, para terminar las tres etapas en que subdividía el proyecto. Sin embargo, tras la adjudicación en 2016, la obra comenzó a afrontar problemas con el temporal de abril de 2017, que a su vez derivó en multas sustanciosas por parte de Vialidad contra CPC, por retrasos en el plan de obra, superando los 60 millones de pesos. 

Según fuentes del ámbito de la construcción, el avance de los trabajos no habría superado el 30 por ciento, ya que los mismos quedaron paralizados en poco tiempo. El motivo deberá dirimirlo, también, la justicia. Es que según una denuncia penal recientemente realizada por el grupo empresario contra Iguacel, éste deberá responder por supuesto abuso de poder contra CPC: la acusación señala que además de las sanciones aplicadas, el organismo nacional no pagó las certificaciones de avances, en el marco de lo que se indicó en la causa como persecución y decisiones arbitrarias en contra del grupo Indalo, que a su vez ya afrontaba embargos y una judicialización de todas sus firmas a raíz de la deuda reclamada por la AFIP.

LA OBRA QUE PODRÍA SEGUIR PARALIZADA

La asignación de fondos en el presupuesto nacional 2021 no garantiza aun el reinicio de la obra autovía Caleta-Rada Tilly. Es que si bien Vialidad Nacional tendría resuelto realizar una nueva licitación, esta columna pudo saber que CPC habría interpuesto un recurso judicial para reclamar contra la posible rescisión contractual, sobre “la decisión arbitraria de Iguacel y la persecución aplicada por el macrismo” al empresario fuertemente vinculado al kirchnerismo. 

A su vez, la empresa constructora está afectada por el proceso de quiebra del grupo Indalo, por lo que quienes siguen de cerca el tema advirtieron: “es como el huevo y la gallina, la obra no se puede volver a licitar y al mismo tiempo, CPC por ahora no podría reiniciarla. Si no se destraba judicialmente, no va a haber obra, por más que figure plata en el presupuesto”.

Así, aun cuando hoy la finalización está valuada en 6.900 millones de pesos, la cuarta parte de ese monto asignada para el año próximo podría diluirse en los tiempos que lleve todo el desenlace de la trama de denuncias judiciales cruzadas.

Además, habría que evaluar cuál es el estado actual de los trabajos realizados hasta el momento, ya que “la falta de capa de rodamiento en aquellos tramos en que se había llegado a colocar el asfalto podrían haberse destruido, tanto por el clima como por el uso clandestino”. Así lo advertían los técnicos de Vialidad en 2016. Y fue antes de la catástrofe climática del 2017.

El escepticismo puede respaldarse no sólo en “la lentitud de la justicia” y la pelea de fondo entre sectores empresarios en pugna. La chance de que no haya obra se sustenta, principalmente, en los 12 años transcurridos desde el 2008 sin que se haya construido la autovía y la circunvalación de Caleta Olivia. 

Así lo atestiguan no sólo las grietas de kilómetros de ruta de asfalto semi destruido, transformado en trampa mortal para no pocas vidas al año y desafío de alto riesgo para los 4.500 vehículos diarios que circulan entre Comodoro y Caleta.

Se dijo desde esta misma columna el 4 de mayo del año pasado: la corrupción no alcanza para justificar la inacción. Se dijo también por entonces que, al terminar el año 2019, habrían transcurrido otros 4 años de frustraciones para esta región, de promesas grandilocuentes y anuncios de campaña, pero sin ninguna realización de fondo.

Vale repetirlo ahora, que al actual gobierno le  quedan otros 3 años por delante: ¿Seguiremos pagando para ver cómo nos transformamos, cada vez con más certeza, en la capital de las obras del nunca jamás? (ADNSUR)