Productores de cerezas de Los Antiguos buscan preservar las fuentes de agua

Imaginar a esta región de la Patagonia sin sus aguas cristalinas resulta difícil. Los productores de cerezas buscan hacer sostenible la actividad preservando las fuentes que ofrece la región, con una apuesta fuerte en la sinergia con el sector turístico.
viernes, 25 de junio de 2021 · 19:19

Desde siempre, Los Antiguos ha sido un oasis en el noroeste santacruceño con el privilegio de tener dos ríos que proveen abundante agua en estado puro. El monte Zeballos ve nacer a los ríos “Los Antiguos” y “Jeinimeni”, cuyo glaciar asociado no ha dejado de ser por miles de años, una fuente segura para la población y sus productores.

“De una forma u otra, el agua es un recurso primordial para nosotros. En función de ello, en algún momento, los productores nos hemos plantado frente a la posibilidad de explotaciones mineras, por ejemplo, en las cercanías de los hielos donde se originan los ríos. Ahí hay un glaciar que aún se mantiene y que cualquier intervención del hombre podría cambiar las condiciones rompiendo ese equilibrio”, expresa, Jorge Seguel, presidente de la Cooperativa El Oasis, fundada en 1988 y dedicada a la producción de cerezas.

El productor define a Los Antiguos como “el enclave cerecero de Santa Cruz”, que forma parte del grupo de provincias argentinas que actualmente desarrollan este cultivo, junto a Mendoza, Neuquén, Río Negro y Chubut. 

La cereza es una fruta de extrema delicadeza, por eso alcanza altos precios internacionales. Las condiciones de producción y transporte hacen complejo el alcanzar mercados nacionales e internacionales. Esto hace que se valorice aún más el esfuerzo de estos productores del noroeste santacruceño. “El volumen no es extraordinario, pero es muy importante en términos de lo que es la producción de cerezas en el país. Además, estamos exportando a mercados de España y Medio Oriente. Hemos hecho alguna experiencia con Rusia, que seguramente retomaremos en algún momento”. 

El hemisferio Sur produce en contra-estación en relación con el Norte, hecho que independiza su mercado, y permite desarrollarlo sin la interferencia de los principales productores mundiales.

Desde la cooperativa han sido impulsores de la Cámara de Productores de Cerezas de Argentina, un ámbito que busca posicionarse como interlocutores válidos frente a las autoridades que deciden políticas públicas para las economías regionales y nacionales.

En la actualidad, el pueblo cuenta con una distribución de agua basada en canales que abastecen un área de casi 1270 hectáreas.

Tradicionalmente, los productores asociados utilizaban métodos de riego en superficie, mediante canales o por gravedad. Han ido avanzando en la optimización del recurso y el uso de estos sistemas está en retroceso. “Hoy bombeamos agua y todos tenemos sistema de riego por goteo con manguera en las líneas de frutales”, afirma Seguel. Según estimaciones del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), este sistema de riego permite reducir hasta un tercio del consumo hídrico.

Con el ánimo de seguir creciendo, en 2020 El Oasis comenzó la producción de plantines en viveros propios. 

Celebrada todos los años en enero, la Fiesta Nacional de la Cereza convoca a una enorme cantidad de visitantes que multiplica varias veces la población estable. Sin dudas, la creación del Parque Patagonia, aporta a que se mantengan las condiciones prístinas de las fuentes de agua, poniendo en valor estos ambientes propiciando el desarrollo de un polo de atracción turístico con posibilidades únicas.

“Es vital. El equilibrio de todo esto es vital para que se mantenga esta fuente de ingreso que, si no es la principal, seguramente es la segunda que tiene la región y especialmente Los Antiguos para apostar a un futuro mejor con posibilidades de desarrollo y crecimiento. Quizá no esté muy compartido o visualizado por la totalidad del noroeste de Santa Cruz”, remarca Seguel. 

El productor es optimista: “Cada vez es más numeroso el grupo de gente que nos estamos juntando a través de los amigos del Parque Patagonia, no solo como una posibilidad de desarrollo turístico, sino también en la cuestión de reservar los recursos naturales y paisajísticos de la región”.