La historia de una camionera patagónica: "Nosotras podemos ser más cuidadosas" al volante

Vanesa es una de las pocas mujeres que trabaja como chofer profesional de vehículos pesados en Comodoro. Fue su sueño desde chica, se enfocó, trabajó y lo alcanzó. Asegura que muchas mujeres se acercan para contarle que también quisieran manejar un camión.
domingo, 5 de septiembre de 2021 · 10:48

Vanesa siempre quiso manejar un camión de manera profesional, y hace 10 años lo logró. Hoy, con 31 años, esta "nacida y criada" en Comodoro es parte del reducido -pero creciente- grupo de mujeres que trabajan como choferes de vehículos pesados en distintos sectores industriales de la ciudad. Su sueño en poder tener su propio camión. Vanesa compartió con ADNSUR una prueba de manejo en Fiorasi, el concesionario IVECO de la Patagonia, que celebra la creciente incorporación de camioneras al sector y acompaña -con financiamientos y planes especiales- para que todos y todas "puedan subirse a su sueño".

Reconoce que aún "es un mundo de hombres", y que al bajarse del camión muchos se sorprenden, pero también cuenta que se le acercan mujeres que le confiesan que también les gustaría poder manejar uno. Poco a poco, Romina Vanesa Duarte se hizo un espacio propio y asegura que en la empresa en la que trabajan "es uno más" entre sus compañeros -todos ellos hombres- en el taller y en los asados y reuniones de camaradería. 

"Arranqué cuando era chica, hace 10 años que manejo", cuenta a ADNSUR, y reconoce que "hace 10 años era más difícil todavía que ahora, pero me gusta mucho".

Por eso, no hubo quién la distraiga de su objetivo. "Digamos que tuve un montón de trabas por todo lo que genera una mujer en un ambiente que es mayormente de hombres. Pero bueno, me fui dando mi espacio y haciendo las cosas bien, o intentando hacer las cosas bien, y pude llegar a que las mismas empresas me contraten para manejar", valora.

Es "la del medio" de tres hermanas y tiene cuatro sobrinos. Reconoce que el amor por los camiones es de familia. "Vengo de una familia donde es normal la vida de camión... creo que eso fue lo que se despertó cuando tenía 19 o 20 años. Me anoté en la Universidad, pero me di cuenta que no, no era lo mío", dice. Entonces empezó a trabajar en el camión de su padre "y con ayuda del gremio pude entrar en la primera empresa", recuerda, pero remarca que no fue fácil encontrar trabajo: "estuve un año esperando porque había muchas chicas anotadas, hasta que a los 21 puede sacar la licencia y pude empezar a buscar... pero igual estuve un año buscando hasta que me llamaron para para hacerme la prueba de manejo y ver si entraba o no entraba"

Y así comenzó, tirando abajo algunos prejuicios machistas, en un mundo mayoritariamente de hombres. "Te dicen que las mujeres manejamos mal, o cómo vas a hacer si pinchás y tenés que cambiar una cubierta... es la típica", menciona sobre los cuestionamientos más comunes que suelen ver como un impedimento para que una mujer ocupe la cabina de un camión, pero que en realidad no suponen ninguna barrera real. "Yo soy bastante chiquitita y te empiezan a hacer preguntas... el tema de enlonar por ejemplo, poner la lona, enganchar... y yo lo hago, obvio que hay que hacer un poco mas de fuerza, pero se puede".

Vanesa agradece haber tenido la oportunidad de trabajar en varias empresas, "en dos fui la primera mujer como la prueba piloto, para ver si tomaban o no mujeres, porque era una de las pocas que había acá en Comodoro". "Dentro del ambiente me conocen bastante, se saben cómo es mi sistema de manejo, como es mi ´cuidado con los vehículos", destaca y considera que eso le posicionó donde está ahora.

Sabe que cada paso que dé puede ayudar a abrirle las puertas a otras mujeres, pero sostiene que "cada uno se abre su propio camino, con el esfuerzo de ir mejorando cada día, y de no cansarse porque te cierren las puertas".

"Yo no sé si las mujeres manejamos mejor, pero si que somos más cuidadosas, creo que somos más conscientes", señala, y explica: "Yo he pasado más tiempo de mi vida arriba de un camión que arriba de un vehículo liviano... hay que estar siempre atento a los espejos, al movimiento, a lo que hace el resto, porque la respuesta a un frenado a un volantazo en un camión es totalmente distinto a un auto más chico. Entonces tenés que ir como prestando atención y ver qué es lo que va a hacer el otro antes de que lo haga".

Aunque las barreras de género en las profesiones van desapareciendo en la actualidad, Vanesa reconoce que aún a muchos les extraña verla en el volante de un camión. "Por ahí me pasa mucho en las estaciones de servicio, me ven a bajar y es como que se quedan mirando... y hay mujeres que se acercan y me preguntan, así, como asombradas... me dicen 'a mí también me gustaría eso', 'también quiero manejar un camión' y yo les digo que si es lo que en realidad quieren, o quieren probar, están en todo el derecho de esforzarse y lograrlo. Hoy en día hay muchas más oportunidades de laburo para la mujer en el camión".

Vanesa trabaja para una empresa de servicios petroleros, manejando un camión cisterna que transporta agua. Cuenta que en la empresa "somos alrededor de 20", y que "en la ruta" andan "otros dos chicos con las tolvas, y yo". Aunque no es la única mujer en la empresa, si es la única con ese rol, ya que las demás trabajan en el área de administración.

Valora que sus compañeros "son super respetuosos" y si bien al principio les daba "curiosidad" saber qué era lo que la había llevado a elegir esa profesión, "después acostumbran al trato, a verme dando vueltas por ahí en el taller, o por ahí charlando. Se les ha hecho más normal". Tanto, que es uno más del equipo y del grupo, no solo para trabajar, sino a la hora de distraerse y divertirse. "Siempre, siempre que hacen asados ahí en la base, me invitan, siempre me incluyen", destaca.

"Para mí estar en un camión es sinónimo de libertad, de poder hacer lo que me gusta, de disfrutar... cuando viajas podés hacer mil kilómetros en el día y tenés mil paisajes distintos. Te da tiempo para pensar, es un todo y estar ahí adentro, es como mi lugarcito, una segunda casa". 

Sabe que a muchas mujeres les llama la atención manejar un camión, y que muchas no se animan, por eso comparte con ADNSUR algunos consejos: "no te pongas nerviosa porque se ve todo más alto y todo es como mucho más grande, pero es cuestión de acostumbrarse al habitáculo, porque a veces entrás parada en la cabina", ilustra. "Si es lo que les gusta, que le den para adelante, que no se van a arrepentir. Que es un viaje de ida".