Historias de Patagonia: Homenaje a Pablo Felipe Borrelli

El hombre está fuera del país, en un Congreso médico en Filadelfia, Estados Unidos y desgrana recuerdos mientras su pluma dibuja los paisajes de su Santa Cruz y el sentimiento se vuelve poesía.
viernes, 2 de octubre de 2020 · 23:23

* Mario Novack 

La Santacruceña

Tarde que se lleva mis recuerdos
Hacia otros pagos donde quedo el amor
Bajo otro cielo latiendo a la distancia
Mi fiel nostalgia que quiere canción
 

Nube que trajiste la nevada
Haceme un poncho para mi corazón
Dame un espejo quiero mirarme el alma
Volver amarla y estar junto los dos
 

El hombre está fuera del país, en un Congreso médico en Filadelfia, Estados Unidos y desgrana recuerdos mientras su pluma dibuja los paisajes de su Santa Cruz y el sentimiento se vuelve poesía.

Es Pablo Oscar Felipe Borrelli, de profesión médico especializado en obstetricia y despliega otras aptitudes tales como la poesía.

Nace, a mi juicio, la zamba más emblemática del cancionero de nuestra provincia y tiene género femenino. Su título: La Santacruceña.

Desde el lugar de alojamiento en las afueras de Filadelfia el tono rojizo de ese cielo lo inspira a la composición y fluyen esas imágenes que con maestría describe en la letra de su canción.

Pero quien era “Tito” Borrelli, ese hombre de anteojos, extremadamente serio que en sus años mayores lucía un prolijo bigote. Había nacido patagónico, en la localidad de Colonia Sarmiento, provincia de Chubut un 11 de julio de 1930, ese mismo día en que Carlos Gardel cantaba con su corazón “dividido” a los integrantes de la selección argentina, que ya se perfilaban para la final con los uruguayos en Montevideo.

El día 28 de julio Gardel concurrió a la concentración de la selección “oriental” repitiendo su recital y sin embargo no presenció la final de la Copa del Mundo que quedaría en mano de los “celestes”.

Ese 11 de julio, los padres de “Tito” celebraban su llegada. Eran ellos Pablo Jacinto Borrelli Guerin, oriundo de Santiago del Estero y Leo Loranthus du Plessis de Klerk, hija de aquellos inmigrantes boérs que poblaron Chubut, luego de la guerra del Transval.

Ella había nacido en Comodoro Rivadavia al igual que otros tres hermanos más que se sumaban a los cuatro alumbrados en Sudáfrica, antes de embarcarse desde allí a la Patagonia argentina.

Al igual que su padre, “Tito” eligió la misma vocación, cursando sus estudios de la carrera de medicina en la Universidad de Buenos Aires, recibiéndose en 1955.  Mientras aún estudiaba trabajó en Salud Pública, hizo la residencia en Ginecología y Obstetricia en el Hospital Argerich, de la Boca.  Se formó profesionalmente en Buenos Aires para venir a radicarse a Río Gallegos. 

Previamente había cursado sus estudios primarios en la Escuela Nº 1 de Río Gallegos, continuando parte del secundario en el  Colegio Ward de Buenos Aires. Su madre Leo Loranthus falleció muy joven, a los 30 años, después de batallar contra el cáncer.

Heredó de su padre Pablo Jacinto, no sólo la vocación por la misma profesión, sino también el respeto por la puntualidad y los horarios. Al parecer la seriedad en el trato y sus gestos eran los mismos que los de su progenitor.

Se recibió en el año 1955, ése que marcaría la caída del gobierno de Juan Domingo Perón, cuando un golpe de estado denominado “Revolución Libertadora” lo desalojó del poder.

Trabajó como cirujano y obstetra en la Clínica Borrelli fundada por su padre en 1946.  Fue socio fundador de la Clínica Medisur, y creador en 1975 de la filial de LALCEC, (Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer) actualmente en servicio a la Comunidad. 

Fue Director del entonces Hospital Distrital (Hoy Regional) y Jefe del Servicio de Ginecología y Obstetricia del mismo. Eligio como esposa y compañera de vida a Hilda Daphne Doherty Watson, con quien se casó el 10 de Septiembre de 1955 en Puerto Santa Cruz, de donde ella era oriunda.  Estuvieron juntos por espacio de 44 años, hasta el 26 de septiembre de 1999, cuando Daphne falleciera.

Fue Director de Salud Pública, Ministro de Asuntos Sociales y de Gobierno de la Provincia de Santa Cruz. 

Fundador y activo participante del Rotary Club de Río Gallegos, del que fue Presidente. Esta actividad de servicio le permitió contribuir a distintas obras de bien público, como las becas para estudiantes universitarios, el desarrollo de Programas de  intercambio de estudiantes, el apoyo a los hogares de tránsito de  niños o a LALCEC.

Su acción literaria lo proyectó a la historia del cancionero de Santa Cruz, no sólo con la zamba “La Santacruceña”, sino con otras letras que en general fueron interpretadas por el músico y amigo Esteban Jaureguiberry.

“Escribía desde joven y se definía como aficionado a la poesía ya que no era una acción que realizara todos los días. Lo inspiraba Santa Cruz, Río Gallegos y su gente, la memoria de sitios y figuras tradicionales y su gran Fe en Dios” apuntan sus hijos.

De esa fina pluma nacieron muchas obras, entre ellas “Apuntes de Viaje”, “Abril y Mayo en Malvinas” y “Otros poemas para el soldado” y su último libro publicado “Poemas para cantar y pensar”, en el año 2000, ilustrado por el artista y colega riogalleguense Dr. Dino Cucchiarelli y en la voz de Jaureguiberry.

Algunos libros sin editar, como “Poemas de Tronco y Rama”, compartido con su hijo Pablo Roberto, “Nostalgias por los hijos ausentes” y “Meditaciones”, entre otros.

Sus hijos lo recuerdan como alguien a quien “le gustaba leer, la pesca, practicar en el Tiro Federal, pasar los domingos en el campo de su hermana o el de sus cuñadas, disfrutaba de la ceremonia previa de los “pollos desabridos” con los que se lucía en la parrilla del quincho, al compás de alguna zamba o Tango.  También encerrarse en su “bunker” a producir poesía y cuentos, momento en que teníamos prohibido el ingreso !

Si bien era muy serio, sobre todo en el ámbito profesional y laboral (heredado de Pablo Jacinto, su padre), gozaba de un gran humor y de una sensibilidad poco común.  Era buen contador de chistes y nos contagiaba la risa”..

En reconocimiento por su obra Literaria, se le da el nombre de “Pablo Borrelli” a la biblioteca de la Escuela N° 1 “Hernando de Magallanes” de Río Gallegos.

Por su paso y aporte a esta Comunidad, en Agosto del año 2007 el Honorable Concejo Deliberante sancionó con fuerza de Ordenanza el nombre de “Pablo Oscar Felipe Borrelli” a la arteria que nace en la calle Zapiola entre la parcela N° 5b y la manzana N° 59, finalizando en Justo Alfredo Alsúa entre las manzanas 61 y 62, Sección A, Circunscripción III.

 La vida de Pablo Felipe Borrelli cambió luego de escribir “La Santacruceña”, esa emblemática letra donde se describe al paisaje y al amor de un modo muy profundo. La descripción del cielo en la genialidad del poeta reúne características de un modo único e irrepetible.

Tanto Héctor Rodolfo Peña cuando escribe “sangre del cielo viene cayendo sobre esta tierra que tanto quiero”, en su Zamba Nevada o el inolvidable Atahualpa Yupanqui en “El arriero va”, cuando dice “un degüello de soles muestra la tarde”. Descripción que realizan únicamente  los virtuosos.

Las guitarreadas en su casa eran su programa favorito. Compartía con  amigos guitarreros el gusto por el folklore.  Su amigo Adolfo Zanni crea la música de La  Santacruceña, zamba que es grabada por primera vez por el conjunto Los Peregrinos, bajo la dirección artística de Hernán Figueroa Reyes. 

Tras un largo período de silencio, resurge interpretada por su amigo Esteban Jaureguiberry, más tarde por Hugo Giménez Agüero, Marcela Miranda, Elizabeth Lilian Conesa, Julián Ferreyra y Andrés Abelli, felizmente hasta el día de hoy. 

La letra fue escrita cuando viajó a Filadelfia para entrenarse en la técnica de Papanicolau en el Hahnemann Medical College, de vital importancia en el diagnóstico precoz del cáncer.  Combinado con la colposcopía de cuello uterino, se convierte en el primer ginecólogo patagónico en realizar estos estudios.  Su especialidad de posgrado fue en Patología Cervical Uterina y Colposcopía.

El profesor Juan Vilaboa aporta una anécdota que describe la personalidad de “Tito” Borrelli. Dice” yo cursé todo el primario y secundario con el hijo Pablo, te cuento una anécdota que pinta su hombría de bien, nunca fueron peronistas ni de cerca. Pero sucedió que al momento de egresar en quinto año en 1974, quien habia sido nuestro primer maestro y profe de matemáticas Roberto Godoy estaba detenido, por  la caza de brujas que vino luego de la destitución del gobernador Jorge Cepernic. Bueno el acto era casi un funeral, ya que nadie estaba muy alegre. Y  cuando llego el momento de entregarle la medalla de egresado al hijo el Dr Borrelli dijo que pedía por la libertad de Roberto Godoy injustamente detenido y que debía estar en ese momento en que los que fueron sus alumnos egresaban del secundario.”

Sus últimos años los hizo desde su consultorio privado de la calle Rivadavia hasta principios del año 2003, dedicándose exclusivamente a la prevención y lucha contra el cáncer femenino. Tuvo 4 hijos (Cecilia Leo, fallecida prematuramente), Pablo Roberto, Alejandra Celina y Rossana.

Un 15 de febrero de 2004, en que Argentina y Brasil se reunían para acordar una estrategia en común  para la próxima reunión de Viceministros del ALCA, que tendría lugar en la ciudad mexicana de Puebla, del 3 al 6 de febrero, en particular. Se buscaba que el conjunto común de derechos y obligaciones del ALCA satisfagan las aspiraciones del MERCOSUR.

Ese mismo día se apagó la vida de Pablo Oscar Felipe Borrelli dejandonos cada estrofa de la letra de “La Santacruceña” para que siga sonando en esta tierra.

 La Santacruceña

Tarde que se lleva mis recuerdos

Hacia otros pagos donde quedo el amor

Bajo otro cielo latiendo a la distancia

Mi fiel nostalgia que quiere canción

Nube que trajiste la nevada

Haceme un poncho para mi corazón

Dame un espejo quiero mirarme el alma

Volver amarla y estar junto los dos

Tarde sureña que vas cantando al viento

Con tu guitarra de viejo payador

Dame una copla una coplita sola

Para esa imagen que se parece a vos

Cielo que se incendia en el ocaso

Dame una brasa solita del fogón

En el que quema allá por el Oeste

Las penas viejas del tiempo que paso

.

Madre tierra del terco Calafate

Dame una fruta morada bajo el sol

Para que vuelva mi zamba hecha de sueños

Santacruceña como la quiero yo

Tarde sureña que vas cantando al viento

Con tu guitarra de viejo payador

Dame una copla una coplita sola

Para esa imagen que se parece a vos

Letra: Pablo "Tito" Borelli