Sábado 26 de Noviembre de  2022 // 12:06 hs

Laura Salgado: una docente ríogalleguense que se atrevió a incursionar de lleno en el fitness a nivel competitivo como estilo de vida

El Diario Nuevo Día te cuenta la historia de Laura: una mujer apasionada por el fisiculturismo, que derriba mitos y barreras alrededor de esta disciplina, en un claro ejemplo de constancia, esfuerzo y sacrificio, demostrando que no existen límites de sexo, ni edad a la hora de practicar este deporte.

Escrito en LOCALES el

“El fitness es un deporte extremo, exigente, estético, visual, que además constituye un estilo de vida. Llevás tu cuerpo a límites impensados. Hay que estar muy mentalizada, enfocada y ser perseverante para llegar al objetivo deseado”, remarcó Laura Salgado (46 años), una profesora de Biología que hace más de cuatro años se dedica de lleno al fisicoculturismo y llegó a competir en tres instancias, alcanzando el podio.

Laura se desempeñó como docente muchos años en el Colegio Guatemala, actualmente trabaja en el Consejo Provincial de Educación y está a poco de jubilarse. Por la mañana pasa tiempo en su oficina y por la tarde entrena en el gimnasio donde hoy en día levanta 180 kg. en peso muerto, con 1,56 de altura y sus 65 kilos (más del doble de su propio peso). Vive sola, acompaña a su madre y tiene un hijo estudiando en Buenos Aires que está a punto de recibirse de abogado.

“Practico deporte desde chiquita. Hice hockey desde los 12 años y comencé a hacer musculación como complemento para rendir mejor en la cancha”, cuenta Laura, quien antes de la pandemia abandonó este deporte y -en medio del aislamiento obligatorio- se equipó de elementos y decidió abrir su propio espacio para poder seguir entrenando a solas, al que luego se fueron sumando amigas y otras mujeres que se enteraron a través del “boca en boca”.

Cómo nació su interés en el fitness, los sacrificios y mitos alrededor de esta disciplina

Hace 4 años Laura comenzó a entrenar bajo la supervisión de su personal trainer: el profesor Eduardo Nievas, quien está a cargo de la única escuela de levantamiento olímpico en Río Gallegos. “Entrenamos con barras, discos y mancuernas, entre otros elementos. Es una disciplina relativamente nueva en el sur, no tan popular como otros deportes. Hoy conformamos un gran equipo de trabajo”, explicó.

Pero, por esas casualidades del destino, fue una persona desconocida la que despertó su interés en el fitness. “Un día en el gimnasio ví a una mujer que me observaba, hasta que de la nada se acercó y me dijo: ‘Vos reunís todas las condiciones para hacer fitness’. Nunca más la volví a ver, pero una semana después vi un afiche de una competencia de fitness y lo interpreté como otra señal. Y así fue como empezó todo”, recuerda todavía con asombro.

“Si bien somos pocas las mujeres en Río Gallegos que nos dedicamos a fitness a nivel competitivo, hay más chicas que lo hacen a nivel aficionado. Además, tenemos una desventaja hormonal con respecto a los hombres, lo que implica un doble esfuerzo”, aclaró Laura, que logró alcanzar su objetivo aumentando volumen y definiendo músculos (hipertrofia) en un tiempo record de 2 años.

Fanática de lo dulce, reconoció que lo que más le costó fue el cambio en la alimentación. “Se trata de deconstruir hábitos: dormir y comer bien, cumplir con la rutina de ejercicio pese al cansancio, etc. También hay que derribar mitos: se puede comer sano y rico al mismo tiempo, sin pasar hambre. Cuando me preparo para competir, llevo mis viandas a donde vaya y como 5 o 6 veces por día. Proteínas, hidratos de carbono y mucho líquido, aunque a veces me doy ‘permitidos’ que luego compenso en el gimnasio”, reconoció.

Su participación en competencias a nivel nacional e internacional y sus anhelos para el futuro

Su primera competencia fue en Río Grande, Tierra del Fuego, en el 2019. “Estaba muy nerviosa pese a que éramos pocas atletas. En un principio iba a competir en la categoría Bikini (la primera) pero para mi sorpresa, por mi masa muscular, terminé compitiendo en la categoría siguiente: Toned, equivalente a Figura. Éramos dos y por suerte me fue bien”, recordó con nostalgia. Mientras que la segunda tuvo lugar en Campana, provincia de Buenos Aires, en el 2021, donde se congregaron atletas de toda Sudamérica y obtuvo el primer puesto en la categoría True Novice. “Lloré de emoción”, expresó.

Por último, recordó con frustración, su última participación en la competencia que se realizó el mes pasado en Capital Federal. “Lamentablemente tuve un percance con el aceite que solemos usar y me resbalé al momento de posar sobre el escenario, lo que me restó muchos puntos, pero elijo tomarlo como un aprendizaje más. Espero la próxima revancha”, advirtió con seguridad y espíritu tenaz, mientras sueña con obtener algún día la ansiada Pro Card, el sueño de todo fisicoculturista (una tarjeta que permite a los atletas competir a nivel profesional y obteniendo ingresos por cada logro).

 

Por: Nazarena Mosquera