Paritaria central: la polémica por los pases a planta y el secundario completo en Santa Cruz
El Ejecutivo condicionó la estabilidad laboral a la finalización de sus estudios. ATE denunció que la medida viola el Convenio Colectivo y recurrirá a los tribunales, mientras que APAP criticó la "distinción" de los empleados.
La última paritaria central de la Administración Pública de Santa Cruz no solo dejó un acuerdo salarial por mayoría, sino que abrió un probable conflicto legal y sindical. Esto sucedió porque el Ejecutivo condicionó el pase a planta permanente de los trabajadores estatales a la tenencia del título secundario completo, una exigencia que los gremios denunciaron como una violación flagrante a la normativa laboral vigente y que promete terminar en los estrados de la Justicia provincial.
La medida, presentada como parte de un proceso de regularización administrativa, impacta empleados contratados que esperaban su efectivización tras la fecha de corte establecida para el 31 de mayo de 2026.
La propuesta oficial: estabilidad en "lista de espera"
De acuerdo al acta, el planteo del Ejecutivo, dividió el universo de trabajadores precarizados en dos categorías:
Pase automático: para todos aquellos empleados que reúnan las condiciones administrativas y posean sus estudios secundarios concluidos al 31 de mayo de 2026.
Pase condicionado (Expediente suspendido): para quienes adeuden materias o no hayan cursado el nivel medio. Para estos últimos, el Gobierno propuso armar un "expediente de estado de pase a planta" bajo el compromiso de que terminen sus estudios. La estabilidad laboral real y el cambio de revista jurídica solo se otorgarán una vez obtenido el título físico.
Desde el sector oficial argumentaron que la intención es jerarquizar el empleo público y estimular la formación de los agentes, pero la rigidez del planteo chocó de frente contra la resistencia sindical.
El Convenio Colectivo
ATE lideró el rechazo más duro y técnico contra la iniciativa gubernamental e impugnaron la propuesta en la misma mesa de negociación, acusando al Ejecutivo de inventar requisitos por fuera de la ley.
"Conforme al Artículo 26 del Convenio Colectivo de Trabajo (CCT), no existe la evaluación de desempeño para la estabilidad. Pasados los seis meses y un día de servicio, el trabajador adquiere por derecho el carácter de permanente. No hay parámetros para evaluar y el secundario completo no es un requisito legal para el pase a planta", argumentaron desde ATE.
Para la conducción del gremio, la medida del Ejecutivo convierte a los sectores más vulnerables de la administración en "rehenes de decisiones políticas", estirando la precarización laboral de manera indefinida. Ante este escenario, ATE dejó asentado en el acta que recurrirá formalmente a la Justicia para frenar lo que consideran un atropello a los derechos conquistados en los convenios homologados.
APAP exigió "igualdad" sin distinciones
Por su parte, APAP coincidió plenamente en el rechazo al filtro educativo. Si bien el gremio terminó firmando el acuerdo general por la urgencia de la pauta salarial, dejó asentada su firme oposición al esquema de expedientes condicionados.
"Consideramos que no debe hacerse una distinción para los compañeros que aún no tienen el título secundario", indicaron, y exigieron que se respete el criterio universal de los seis meses y un día de antigüedad para todos los trabajadores por igual. APAP se negó a convalidar el armado de listas de espera basadas en el nivel de instrucción formal, advirtiendo que el Estado debe garantizar la estabilidad primero y, en todo caso, ofrecer las herramientas de terminalidad educativa después.
Un probable conflicto
Aunque el Gobierno logró convalidar el decreto salarial gracias al aval de las estructuras de APAP y UPCN, el flanco laboral quedó totalmente abierto.
La resolución de este conflicto se mudará ahora a la paritaria laboral fijada para este viernes 3 de julio a las 14:00 horas, donde los sindicatos prometen exigir la anulación de la cláusula del secundario y el cumplimiento estricto del estatuto estatal.

