¿Conviene dólar o UVA en 2026 para ganarle a inflación?
En Argentina, entre enero y marzo de 2026, el plazo fijo UVA fue la opción más efectiva para ganarle -o acercarse- a la inflación.
Durante el primer trimestre de 2026, los ahorristas argentinos enfrentaron un escenario conocido: inflación persistente y dudas sobre cómo proteger el poder adquisitivo. En ese contexto, las tres alternativas más comunes -dólar, plazo fijo tradicional y plazo fijo UVA- mostraron rendimientos muy distintos.
El plazo fijo tradicional ofreció una ganancia nominal del 6,24% en tres meses. Un depósito inicial de $1.000.000 se transformó en $1.062.489, impulsado por tasas que oscilaron entre el 23,5% y el 26% mensual.
Sin embargo, ese rendimiento quedó prácticamente empatado -o incluso por debajo- de la inflación acumulada del período, que se estima superior al 8%.
El dólar quedó rezagado frente a la inflación
El dólar, históricamente visto como refugio, tuvo un desempeño negativo en términos nominales. La cotización se mantuvo relativamente estable, lo que jugó en contra de quienes apostaron por la divisa.
Un inversor que compró dólares en enero terminó el trimestre con una pérdida cercana al 2% en pesos. Es decir, no solo no le ganó a la inflación, sino que además perdió valor.
"Este movimiento representó una contracción del 2% en la tenencia nominal en moneda local", detalla el análisis, evidenciando la debilidad del dólar en un contexto de estabilidad cambiaria.
UVA: la opción que mejor protegió el poder de compra
El plazo fijo UVA se destacó como la herramienta más eficaz para seguirle el ritmo a la inflación. Este instrumento ajusta el capital según el Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que lo convierte en una cobertura casi directa.
Entre enero y marzo, las UVA subieron 8,64%. Sumado a un interés adicional, el rendimiento total alcanzó aproximadamente el 8,88%. Así, un millón de pesos pasó a $1.088.865.
"Aunque aún no hay datos definitivos de inflación, el UVA fue el instrumento que más se acercó a preservar el valor real del dinero", concluye el informe.
El punto débil, sin embargo, es la liquidez: estos depósitos requieren inmovilizar el dinero por al menos 90 o 180 días, lo que limita la disponibilidad inmediata.
Conclusión: qué convino más en el corto plazo
El balance del primer trimestre es claro:
- El plazo fijo tradicional ganó en términos nominales, pero perdió contra la inflación.
- El dólar no logró cumplir su rol de refugio en el corto plazo.
- El plazo fijo UVA fue la opción más eficiente para proteger el poder adquisitivo.
En un contexto inflacionario, los instrumentos ajustados por precios vuelven a posicionarse como la alternativa más sólida, aunque con menor flexibilidad para el ahorrista.(Infobae)

