Historias de Patagonia: La radio centenaria

Continuamos con los mensajes para el hombre de campo: Se comunica a Zenón Martínez de Estancia El Tero, Puesto la Vasca que en esta ciudad su esposa ha dado a luz a un hermoso varoncito. Tanto la madre como el hijo se encuentran en perfecto estado y debido al temporal se recomienda no viajar.
sábado, 31 de agosto de 2019 · 19:51

* Mario Novack
Así comienza la canción “No me abandones ahora “ el reconocido folklorista Hugo Gimenez Agüero y tiene además de la historia varios protagonistas. Uno de ellos es la radio, esa tecnología que permite la comunicación entre los sitios más alejados y es en particular un vínculo de unión, con la educación, la sanidad y las relaciones familiares.

El colega Sergio Sarachu abordó esta temática hace algunos meses citando el ejemplo que nos tuviera como protagonistas a los integrantes del plantel de LU14 Radio Provincia de Santa Cruz, en ocasión del ataque inglés al Aviso Alférez Sobral el 3 de mayo de 1982.

“ Con el comandante y siete muertos más alrededor, sin instrumental, el buque “Alférez Sobral” navegaba desesperado y ciego buscando la costa argentina, el 3 de mayo de 1982. Dos torpedos ingleses lo habían herido seriamente. Sólo dos cosas podían salvarlo: la orientación de las olas y una vieja radio a transistores. Y ambas funcionaron.

La orientación de la rompiente contra el barco lo acercaba a tierras patagónicas. Por la radio, desde LU 14 en Río Gallegos, llegó un “mensaje al poblador rural” con un código: “Atento Gómez Roca, lo esperamos en Deseado”. Y al rato otro: “Atento Gómez Roca, nuestra gente lo buscará por la estación”.

El periodista que emitió esos mensajes, Mario Novack, tenía casi la edad de los pibes que iban en el buque. Recordó por AM 550 que “en ese momento no entendí el papel que me dieron para leer los militares que intervinieron el informativo de la radio. Al otro día, cuando el ´Alférez Sobral´ entró con todos los honores en la ría de Puerto Deseado, entendí el mensaje”. El “Gómez Roca” de esos textos leídos en la radio no era otro que el comandante ya muerto en el buque.

Para el grupo que tripulaba ese buque a ciegas, rodeando la pequeña radio a pilas, esa emisión fue una señal de que sus vidas estaban en el ojo de un equipo que los tenía en cuenta, desde la tierra patagónica. Además de ellos, en esa mañana de Mayo de 1982, seguramente hubo otros pobladores de la zona rural que supieron de sus parientes en la ciudad, de que una encomienda llegó, de que el veterinario iba en camino, de que un pariente viajaba y habría de bajarse en un lugar de la Ruta 3.

Aún hoy en nuestras provincias, esos mensajes destinados a pobladores que no tienen más comunicación que el aparato de radio, siguen teniendo vigencia y muestran –en el apogeo de la virtualidad- el rostro más autóctono de la radio.

A 37 años de aquellos mensajes, el mundo es otro. Todo a nuestro alrededor ha cambiado, no sólo por el paso de ese tiempo sino –fundamentalmente- por la revolución tecnológica que impulsó a los medios de comunicación hacia la inmediatez infinita.

Y cuando no, LU 14 vuelve a estar presente. La radio en la que también trabajó Hugo Gimenez Agüero y de aquellos avisos de Malvinas nos devolvió a otro protagonista de la radiofonía del inicio de la democracia, allá por el 83.

Este sábado tuvimos la oportunidad de dialogar con Ricardo Haye, aquel que tuviera un paso fugaz por la emisora provincial. El referente de la comunicación y docente de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Comahue opinó que la radio está vigente y lozana, a pesar de los casi cien años que tiene de vida

“Una prueba de eso, son los niveles de penetración que tiene y son altísimos y también que son muy elevados sus niveles de credibilidad. La radio es un medio creíble y prueba de ello es que se ha ganado la confianza del público”

Nosotros desde lo académico queremos que la radio vuelva a recuperar estilos, lo cual no significa hacer las mismas cosas que antes, sino que vuelva a contar historias, algo que quedó perdido en el Ecuador del siglo 20.

“La radio está allí, vigente y viva, pese a las agorerías que profetizaban su muerte desde hace tiempo””. Sobre la introducción de las nuevas tecnologías de la comunicación, como la informática, la telefonía móvil e internet, Haye sostuvo que “hoy la radio existe, más allá del dispositivo tradicional con que nosotros la conocíamos. Lo que pervive en realidad es el lenguje radiofónico que en lugar de expresarse a través de los medios tradicionales, ahora lo hace desde las computadoras, los celulares, los portales digitales, de las radios que también emiten on line y de las que sólo emiten on line.”

Lo verdaderamente cierto es que la radio sigue siendo medio de cultura, información y entretenimiento. De los eventos deportivos transmitidos en directo, de los recitales, actos protocolares, etc. También a través de internet puede proyectarse al resto del mundo, suprimiendo esa limitación de area de alcance que tenía con anterioridad. La radio vive y se adapta a múltiples modificaciones y saltos tecnológicos.

 

La radio en el mundo

Con menos de la mitad de la población mundial conectada a Internet, la radio mantiene su vigencia y es la principal fuente de noticias e información del mundo entre otros muchos beneficios más.

Para muchas de las 5.000 millones de personas que escuchan la radio en distintas frecuencias, esta es, en cierta forma, también una red social, porque muchos conductores hacen participar a los oyentes al aire con distintas propuestas.

El especialista Martin Scott, conferencista sobre medios y desarrollo internacional de la Universidad de Anglia del Este, dijo a IPS ( Inter Press Service ) que suele pasarse por alto el aspecto social de la radio.

“Puede tener debates en vivo”, ejemplificó Scott. “En un diario es mucho más difícil, es mucho más fácil participar en la radio”, apuntó.

También destacó la importancia de los debates en vivo y al aire.

“Si quiere que las autoridades sean transparentes, que se tomen en cuenta múltiples perspectivas y que las personas desfavorecidas reciban ayuda y participen en el proceso, la comunicación participativa es vital para lograrlo, y la radio es un medio que a menudo, aunque no siempre, se presta para ello”, explicó Scott.

En los últimos años, la carrera por llevar Internet a todas partes opacó el papel fundamental que sigue teniendo ese medio de comunicación para miles de millones de personas, en particular en los países en desarrollo.

De hecho, aproximadamente 75 por ciento de los hogares en las naciones en desarrollo tienen algún dispositivo para escuchar radio, muy por encima del 40 por ciento que tiene Internet, según datos de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones ( UIT) y  de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Scott recuerda que la radio es un artefacto barato sin costo de funcionamiento, a diferencia de Internet. Pero hay más razones por las que llega a más personas, y en especial para a las más desfavorecidas.

La radio puede emitirse en muchos dialectos distintos y es una fuente de información para 1.000 millones de personas analfabetas, así como para las que tienen problemas de visión. También puede llegar a las poblaciones de áreas alejadas o de difícil acceso, donde todavía ni siquiera hay conexión inalámbrica a Internet.

El pronunciado aumento de los teléfonos móviles en los países en desarrollo no solo permite que más personas tengan conexión a Internet, sino también que tengan acceso a la radio, porque los dispositivos también vienen con receptores de radio.

De hecho, la expansión de la red de redes no necesariamente implica la muerte de las emisoras radiales porque ahora la gente escucha muchos programas de radio y podcasts a través de Internet.

Hoy la radio es comunicación y también entretenimiento y sobre todo en regiones alejadas, la posibilidad de salvar vidas en situaciones meteorológicas límites, como ya se han vivido en nuestra región, fundamentalmente en la época invernal. Por eso cada vez más vigente el mensaje de Hugo Gimenez Agüero cuando pide en la canción “No me abandones ahora”.

Poncho de lona encerado
no me abandones ahora,
que está nevando tupido
y el viento sopla escarchado.
Se me hace largo el camino
por la noticia en la radio,
mi hijo nació en el pueblo,
los dos me están esperando.
II
Apure zaino ese tranco
mientras se vea la huella,
que ha llegado el hijo mío
y ha llegado el hijo de ella.
Si el cielo está encapotado
igual me llueven estrellas,
aunque no sienta las manos
pa´acariciar la más bella.

Estribillo
Como no voy a llegar
Virgencita de la huella
no ha dejado de nevar
y el sueño blanco me acecha.
Siento en el pecho un dolor
que me hiere como flecha,
ansias de mi corazón
por ver al hijo y a ella.
Como no voy a llegar
si habré aguantao temporales
un hijo es algo vital
como el agua, como el aire
ya no puedo respirar
tal vez mi aliento se escarche
no me vayas a fallar
zaino seguí pa´adelante.

La pucha que está nevando
tanta nieve no me acuerdo
desde algún puesto cercano
me están ladrando unos perros,
campanas debieran ser
o por lo menos cencerros
para anunciar que mi hijo
me está esperando en el pueblo.

Hoy le preparé en el rancho
un quillango de chulengo
para abrigar su cuerpito
solcito de los inviernos.
Ya no serán como antes
cañadón de los silencios,
la risa de mi muchacho
te hará canción el viento.