Historias de Patagonia: Vida y Obra del gobernador Gregores

“Al gallego ese lo agarran del forro del culo y lo tiran del otro lado de la frontera” ordena enérgicamente el gobernador del Territorio Nacional de Santa Cruz, capitán Juan Manuel Gregores.
domingo, 13 de junio de 2021 · 00:28

*Mario Novack

“El gallego ese” es nada menos que Antonio Soto Canalejo que plantado frente a la tienda “La Favorita”  y subido a una silla comenzó un discurso gritando “aquí estoy” para desmentir eso que se había instalado como un latiguillo permanente. Quería responderles a todos aquellos que habían sostenido que él había huido dejando solos a sus compañeros de lucha.

Se abrió la camisa ofreciendo su pecho, reivindicó las huelgas, denunció la masacre de los peones. “Me fui aquella vez para seguir la lucha y la continuaré hasta la muerte”, dijo en un discurso que quedó trunco. A pocos metros el comisario Toloza observa al anarquista más nombrado por estas latitudes.

Tiene órdenes del comisario inspector Eduardo Taret para reducir y detener a Soto. El destino del ex presidente de la Sociedad Obrera de Río Gallegos ya estaba jugado. Un vehículo de la Policía del Territorio lo conduciría al límite con Chile.

Precisamente a ese lugar había escapado Antonio Soto Canalejo luego de los fusilamientos en Estancia Anita, en diciembre de 1921. Quien gobernaba Santa Cruz por aquel entonces no tenía mucha tolerancia con las movilizaciones y reclamos callejeros. Mano de hierro y orden, a lo que dé lugar.

Era el teniente de navío Juan Manuel Gregores que hacía poco más de un año se había hecho cargo del gobierno del territorio santacruceño. Esta escasa tolerancia con los reclamos la sufrió también el dirigente nacional del gremio de la carne, Hipólito Pintos cuando fue sometido a un simulacro de fusilamiento luego de fracasar la huelga de los trabajadores del frigorífico Swift en ese duro invierno del año 1942.

Pintos venía con expresas instrucciones de Cipriano Reyes, por entonces el mandamás del gremio de la carne para organizar a los obreros de Río Gallegos e imponer mejores salarios y condiciones de trabajo. Pero ni las autoridades ni los empresarios estaban dispuestos a ceder. Pintos fue encarcelado junto a un grupo de los denominados “carniceros” que habían llegado de Berisso formando parte del contingente “organizar” de la delegación gremial.

Tuvieron igual suerte que Antonio Soto. Un buque de transporte y de nuevo a la provincia de Buenos Aires, donde continuaron su lucha. Pintos en el 45 despues de la llegada de Perón al poder ocupó un alto cargo en la Secretaría de Trabajo y Previsión a nivel nacional.

El concepto hacia Gregores varía según quien escriba acerca de su figura. Mientras para Osvaldo Bayer fue “el gobernador de la década infame” para el libro del Centenario de la ciudad el militar era “maestro de gobernantes”.

Lo cierto es que el militar fue el gobernador que más tiempo se mantuvo en el cargo completando 13 años y dos meses como titular del gobierno del entonces Territorio Nacional de Santa Cruz. Quien le siguió en este record de tiempo fue Néstor Carlos Kirchner con 12 años y cinco meses. Este es el mayor tiempo que un gobernador ha permanecido en el ejercicio de sus funciones durante la etapa de provincia que se inició el 15 de junio de 1955.

Quién fue Juan Manuel Gregores y cuáles fueron sus acciones relevantes que perduran en la historia de nuestra provincia es lo que pretendemos destacar en esta crónica. 

Gregores nació en el barrio de Palermo, de la ciudad de Buenos Aires, el 2 de mayo de 1893. Fue hijo de Francisco Gregores y de Juana Anglada. A los quince años, emprendió un viaje por la Patagonia a bordo del transporte ARA Piedra Buena, tras el cual halló su vocación. Entonces, ingresó en la Escuela Naval Militar en 1910, de donde egresó junto con la promoción 39 en 1913. 

Durante su carrera, estuvo destinado en los acorazados ARA Belgrano, Patria, Garibaldi, Libertad y San Martín, y fue segundo comandante de la corbeta Uruguay y del Azopardo. Comandó el destructor Corrientes y el transporte Vicente López. Integró la Comisión Hidrográfica del litoral marítimo y participó en trabajos técnicos en los ríos Pilcomayo, Uruguay y Paraná. 

En 1920, fue destinado a cursar, durante tres años, en la Société Française des Electriciens, donde obtuvo el título de Ingeniero en Radiotelegrafía. Ejerció la docencia al frente de Comunicaciones y llegó a ser Jefe del Servicio de Comunicaciones Navales. En 1931, se retiró del servicio activo con el grado de teniente de navío, hoy capitán de corbeta, para dedicarse a tareas agropecuarias en Cipolletti.

Al asumir el gobierno el presidente Agustín P. Justo, este lo convocó para actuar como gobernador de Santa Cruz a sugerencia del ministro de Marina Pedro Casal. Se desempeñó en el cargo entre el 9 de noviembre de 1932 y el 9 de diciembre de 1945, y continuó la obra de Luis Piedra Buena y de Carlos María Moyano. 

Creó un sistema de comunicaciones radioeléctricas que cubrió toda la provincia de Santa Cruz, el cual constituyó la primera red argentina de radiocomunicaciones. Para su armado, mantenimiento y reparación, instaló el primer taller radioeléctrico de la Patagonia dentro de la misma casa de gobierno provincial. 

La falta de caminos representaba un obstáculo serio para el desarrollo de la provincia, por lo que diseñó la red vial y, para mejorar todavía más la comunicación, fundó el aeroclub en Río Gallegos, con escuela de pilotaje. Dejó 65 campos de aterrizaje, varios aviones y un plantel de pilotos. 

Creó, además, la Escuela de Cadetes de Policía, el Círculo Policial y varias decenas de edificios públicos: Casa de Gobierno, Jefatura de Policía, residencia para el gobernador, maternidad, central de radio, Casa del Niño, juzgados de paz, edificios policiales, hospitales y salas de primeros auxilios. 

Hizo chacras experimentales en Río Chico y en Cañadón León. Asimismo, encaró la construcción de viviendas baratas y, para proveer de materiales de construcción, reactivó un aserradero ubicado en Lago Argentino, donde él mismo se instaló durante un año. Denominó Piedra Buena a la localidad de Paso Ibáñez, Perito Moreno al glaciar en Lago Argentino, y rindió homenaje al Capitán Moyano en Santa Cruz. 

Ante las necesidades que planteaba la Segunda Guerra Mundial, promovió la explotación de carbón en Río Turbio, acompañando a comisiones técnicas, enviando muestras a Buenos Aires y preparando la ruta entre Río Gallegos y Río Turbio. Remontó en bote el río Santa Cruz como lo había hecho el teniente Agustín del Castillo. 

En 1945, presentó su renuncia y volvió a las tareas agropecuarias en Cipolletti, lugar donde había adquirido una chacra de 12 hectareas antes de asumir la gobernación de Santa Cruz. Como a tantos otras figuras la función pública y su rigida personalidad le costó su matrimonio, ya que se sostiene que su primera esposa Ethel Bras abatida por las duras condiciones de vida en Santa Cruz decidió partir de este lugar. 

Posteriormente convivió hasta su muerte con Dolores Rico en Cipolletti. Una tarde, manejando el tractor, su corazón se enojó. Eran las 17:15 del 17 de diciembre de 1947; "insuficiencia aguda de corazón" fue el diagnóstico final del Dr. José C. Andrada, su vecino. Baldomero Criado y Baltasar Fuentes testificaron en el acta.

Estuvo incorporado en la Armada más de 21 años, sirvió en más de 15 embarcaciones distintas, realizó 44 viajes de mar y 18 de río, y recorrió más de 135 000 millas náuticas. Como gobernador, sirvió durante las presidencias de Justo, Ortiz, Castillo, Ramírez y Farrel. 

En el año 1959, el pueblo de Cañadón León, a pedido de sus habitantes, pasó a llamarse Gobernador Gregores, para honrar la memoria de quien tanta obra había hecho. Según Horacio Lafuente, su accionar se asentó sobre tres ejes principales: orden, buena administración y mejor calidad de vida, y con ello logró ser un modelo de funcionario de la administración pública. 


Nota: agradecemos la colaboración del material suministrado por el colega Raúl Peralta.