Sábado 31 de Diciembre de  2022 // 18:14 hs

Historias de Patagonia: “El rengo Candiotti” gobernador de Santa Cruz

“Así que se murió el doctor Candiotti ?” dice como respondiéndose a sí mismo el concejal Silvano Piccard que se muestra impactado por la noticia. Quien lo escucha es el abogado Ricardo Usher Blanco que hace pocos meses asumió como presidente del Concejo Municipal de Río Gallegos en una iniciativa impulsada por elgobernador del Territorio:

El gobernador Candiotti apoyó en Río Gallegos la puesta en marcha del periódico La Unión
Escrito en HISTORIAS DE LA PATAGONIA el

“Así que se murió el doctor Candiotti ?” dice como respondiéndose a sí mismo el concejal Silvano Piccard que se muestra impactado por la noticia. Quien lo escucha es el abogado Ricardo Usher Blanco que hace pocos meses asumió como presidente del Concejo Municipal de Río Gallegos en una iniciativa impulsada por quien fuera gobernador del Territoriode Santa Cruz. 

“Era un hombre de armas el doctor Mariano Candiotti”, apuntó Usher Blanco a su amigo Piccard. “Él había tenido una notoria participación en la revolución radical del año 1893 en la provincia de Santa Fe de donde era oriundo.”

Piccard sonríe y en tono de broma apunta “pues aquí cuando fue gobernador no pudo demostrar nada de eso, vivía inmerso en las internas que le generaban los integrantes de su equipo, la mayoría de ellos puestos a dedo por él”.

“Pero la revolución radical fue violenta, incluyó enfrentamientos entre batallones de la policía, peones criollos y punteros conservadores contra los llamados batallones suizos, integrados por inmigrantes europeos que habían fundado sus colonias en la provincia de Santa Fé”.

“Esa fue la segunda revolución, en la que el doctor Candiotti tuvo una importante participación llegando a ser gobernador entre el 4 y el 25 de agosto de 1893, llamado el gobierno de los 21 días”, añade Usher Blanco.

“Y cual fue el resultado ?, pregunta Piccard. “Amigo Silvano, los radicales fueron derrotados en las armas por los conservadores del Partido Autonomista en el poder, pero quedó demostrado que contaban con un enorme apoyo popular” responde Usher Blanco.

Ambos hombres son llegados a la capital de Santa Cruz en busca de un futuro mejor y lo han ido logrando. Los dos han conocido a Candiotti durante su paso por el Territorio y están perfectamente al tanto de los acontecimientos de pujas internas que rodearon su gobierno.

“Usted sabe doctor que hasta en la revista “Caras y Caretas” se anunciaba con bombos y platillos la llegada del gobernador Candiotti, fijese este artículo: “Ha sido nombrado gobernador de Santa Cruz el doctor Mariano Candioti . El 10 se embarcó para dicho punto , llevando como secretario al doctor Zaldarriaga y como jefe de policía al señor Zucchi “.

Como en toda acción gubernamental, hay balances de la gestión cuya importancia se advierte con posterioridad. El gobernador Candiotti apoyó en Río Gallegos la puesta en marcha del periódico La Unión proyecto que encabezaban Miguel Segovia, Juan de Dios Aubone, Arturo Bishop y Silvano Piccard. 

También en el área cultural y educativa propugnó la puesta en marcha de una biblioteca que funcionó en las instalaciones de la gobernación santacruceña. Además su preocupación mayor fue lograr una mejor administración de justicia para lo cual proponía la designación de jueces que conocieran la legislación a aplicar y procedieran a conciencia.

Durante su gestión confirmó al juez de Paz en Río Gallegos, doctor Domingo Guglielmelli y creó los juzgados de Puerto San Julián, Puerto Deseado y Bahía Mazarredo.

“Bueno Piccard cuénteme en detalle lo de las internas”, inquiere curioso el letrado Usher Blanco. “Vea doctor, responde Silvano le conseguí una copia de la nota que Candiotti le enviara al ministro del interior en agosto de 1908 que dice textualmente: “Tengo el agrado de dirigirme a V.E. solicitando que como consecuencia necesaria de la solución que el señor Ministro se ha servido dar al incidente promovido por los ex empleados de la gobernación a mi cargo, en Río Gallegos, Territorio Nacional de Santa Cruz, se sirva decretar los nombramientos de personal que paso a proponer”

“Las conclusiones a las que ha llegado el ministerio me autorizan a esta gestión, que la formulo con los propósitos más desinteresados conforme a las miras que me han guiado hasta hoy en el desempeño de mi cargo, perturbado solo por los individuos que no han podido medrar a la sombra de mi gobierno. Y he de hacer notar que no hay ciudadano alguno de mis gobernados que directa o indirectamente haya manifestado disconformidad con mi administración, lo que es una garantía para el Ministerio y la comprobación de la corrección de mis procederes en defensa de los intereses generales del Territorio”.

“Propongo para secretario de la gobernación al señor Juan .E. Mundin. El actual secretario Manuel Vignardel fue nombrado a mi propuesta después de manifestarme que aceptaba ese puesto de sacrificio que lo obligaba a abandonar la Capital Federal, asiento de su familia, negocios y posición, solo por condescendencia con el suscripto mientras durara la situación anormal por la que pasaba la Gobernación. Desempeñará el cargo hasta tanto se produzca el nombramiento que pid, de modo que la propuesta que hago, ni lesiona intereses ni menoscaba la consideración y gratitud que me obliga por el fiel desempeño del cargo”.

Propongo como Gefe (sic) de Policía al señor Manuel Degreef, actual comisario del Territorio, empleado meritorio y competente, en reemplazo del actual Gefe (sic) de Policía don Víctor Flores, de evidente incompetencia quien además no he encontrado conformidad de procederes en el incidente en que me he debatido, a tal punto que, le sería incomodo el puesto por este doble motivo. No obstante su incompetencia, como lo puede informar el señor Inspector Ripoll, debo dejar a salvo su reputación como empleado en nada comprometida, en ningún hecho que pueda constituir falta”

“Pido la separación del comisario Inspector don Carlos Aspesi, por reputarlo inconveniente en el puesto. Es un empleado que ha motivado diversos procesos ante el juzgado letrado por abuso de autoridad, quejas ante ministros diplomáticos y otras elevadas a la Gobernación por diversos motivos; y el suscrito podría agregar la falta de confianza, lo que le obliga a una perpetua vigilancia sobre la persona en el desempeño de sus cargos para evitar abusos; si no han merecido una condenación judicial o administrativa obstaculiza la marcha de la administración, es por ello que propongo a don Edelmiro Palacio para reemplazarlo”.

“En sustitución de don Ricardo de Rosis, nombrado hace dos meses y que no ha tomado posesión de su puesto, propongo a don Ceferino Villamayor Vallejos. Y para llenar la vacante que deja don Manuel Degreed, propongo a don Juan Lodetti”.

Este proceso de desgaste y poco apoyo de las autoridades nacionales provocaron que el 12 de mayo de 1909 se diera por concluida la gestión del doctor Mariano Candiotti al frente de la gobernación del Territorio Nacional de Santa Cruz. 

La historia dirá con posterioridad que en su gestión fue inaugurado un 4 de noviembre de 1906 el hospital de Río Gallegos, ubicado a la altura del 750 de la calle Don Bosco.  Emplazado en un terreno de treinta metros de fondo de la manzana 234 de Río Gallegos , poseía dos salas , una para hombres , y otra para mujeres , enfermería , botica , sala mortuoria , cuartos de baño , cocina , y alguna dependencia de servicio.

También durante su gestión fue nombrada, en el año 1908, la primera Comisión de Fomento de Puerto Santa Cruz. Con relación a los habitantes originarios el ex gobernador propuso la puesta en marcha de las reservas tehuelches creadas en el siglo anterior. Esto representó una mirada más humanística teniendo en cuenta lo opinado por sus predecesores que acusaban a los nativos de “ocupantes ilegales de  las estancias ganaderas”.

Mariano Candiotti, dirigente político, hombre de acción cuando tomó las armas en la revolución radical de 1893, fue condenado en cuatro oportunidades a la “pena de muerte” por parte de la cúpula del Partido Autonomista santafesino y sin embargo continuó con vida. Su deceso de muerte natural se produjo el sábado 2 de agosto de 1912 en Managua, ciudad donde residía en su carácter de cónsul argentino ante la república de Nicaragua.