Martes 25 de Octubre de  2022 // 10:13 hs

Historias de Patagonia: Retratos de Santa Cruz

María Casiraghi es poeta, narradora y periodista. Nació en el año 1977 cuando la dictadura militar cumplía un año luego de asaltar el poder. Ese año, en abril, la destacada narradora vino al mundo. También en abril, pero del 2001 cuando ya comenzaba a advertirse el deterioro político del gobierno de Fernando De La Rúa, publica el libro "Retratos".

Escrito en HISTORIAS DE LA PATAGONIA el

* Mario Novack 

María Casiraghi es poeta, narradora y periodista. Nació en el año 1977 cuando la dictadura militar cumplía un año luego de asaltar el poder. Ese año, en abril, la destacada narradora vino al mundo. También en abril, pero del 2001 cuando ya comenzaba a advertirse el deterioro político del gobierno de Fernando De La Rúa, publica junto a la fotógrafa Marta Caorsi  el libro “Retratos” que muestra Santa Cruz a través de historias personales plenas de riqueza.

Tuvimos la posibilidad de dialogar con ella y recrear el camino que recorrió hasta culminar con ese libro y su incidencia en la escritura. Su narrativa, su poesía, hacen de María una escritora muy interesante para escuchar y leer.

Por qué Santa Cruz, le preguntamos.

M.Casiraghi: “ No fue algo que elegí yo. Ahora lo elegiría. Yo era muy chica en ese momento, estaba estudiando letras. Había terminado una tecnicatura en periodismo y ya tenía el interés de escribir. Yo escribía desde muy chica y estudiaba letras para acercarme de alguna manera al periodismo. Trabajaba en un diario zonal de mi barrio, San Isidro, donde viví más o menos hasta esa edad. Me crie ahí y tenía un sueño, un deseo desde hacía mucho tiempo de recorrer el país buscando historias y contarlas después. Se dio que los dueños del diario donde yo trabajaba eran accionistas de una empresa que se llamaba Cielos Patagónicos que compraban estancias en el sur, para turismo o para ellos, no sé muy bien como era. Lo cierto es que querían hacer dos libros sobre Santa Cruz para promocionar la provincia. Me ofrecen a mí si quería ir. La idea era hacer un libro de retratos de habitantes patagónicos y otro de paisajes, flora y fauna. Yo me encargaba de la parte periodística y Marta Caorsi la fotografía. Recuerdo que salí en los primeros días de enero del año dos mil, directo desde el casamiento de una amiga, pasé por mi casa a buscar mi bolso de viaje para partir rumbo a Comodoro Rivadavia y de allí a Puerto San Julián, donde empezó todo. Lo que inicialmente iban a ser dos meses terminaron siendo seis.

Cómo se realiza la búsqueda…?

“Cuando hago este viaje en el camino encuentro mucho tipo de personas, porque la idea era contar la historia de los habitantes de Santa Cruz. Entre los que aportaron sus historias, muchos eran descendientes de tehuelches o de mapuches, pero sobre todo tehuelches. En ese camino me encuentro con Petrona Prane. Su testimonio me conmueve mucho, porque ella tenía una memoria muy viva de esa historia y allí lo concateno con el presente. Era una historia impactante, porque ella había sido desterrada en Chubut del Boquete Nahuelpan en 1937, cuando era un niña. Con el vínculo que fue surgiendo, apareció la necesidad de contar esa historia, para darle un nombre, un contexto y materializarla en forma concreta y hacerla conocer. Uno lee historias que son tremendas y se conmueve, pero cuando alguien nos la relata eso nos impacta y nos conmueve en conjunto, de manera colectiva. Ahí podemos llegar a entender lo vivido por todas esas comunidades. Entonces hoy, en el presente, una historia como la de Petrona es un ejemplo de todas las otras historias de desalojo que no son del pasado, sino del presente y lo sabemos muy bien porque eso sigue pasando, es una lucha que no termina tampoco. Por eso es importante desde el presente tejer esos puentes con el pasado y darlos a conocer . La escritura, la poesía y la literatura permiten dar a conocer una historia de vida, como tocando una fibra en el lector que no es un libro de historia, que también arme una crónica con un lenguaje que llegue de manera viva a la gente es una buena manera. Por eso ahora vemos a muchos originarios contando y hasta escribiendo su historia, lo que me parece fantástico.
De chica escribía textos breves y luego cuando iba creciendo fui alternando entre la poesía y el cuento. Las dos cosas me atraían y después, creo que sin saberlo me fui volcando a la narrativa. Ni me crie ni me educaron en un ambiente poético cultural en mi casa. No me lo inculcaron. No sabía muy bien porque pero necesitaba hacerlo. Como siempre fui muy curiosa y como dice mi hermano…” a vos siempre te terminan contando todo”. La realidad es que me gusta escuchar y siempre termino oyendo al otro. Ahí está la periodista y hay un vuelco hacia la narrativa. Muchas veces los campesinos como los niños tienen un lenguaje poético. Me intereso en que aparezca eso, tanto en los cuentos como en la novela. Me gusta mucho la integración de los opuestos. Me gusta pensar que no somos una sola cosa.

Es difícil financiar una obra…?

“Es difícil financiarse para lo que se escribe. No hay Mecenas como en otros tiempos. Somos nosotros los que tenemos que poner mucho de lo nuestro. Tanto un libro periodístico como la narrativa tienen un alcance mucho mayor que la poesía, por eso es posible encontrar una editorial que lo apoye. En mi caso el libro Retratos fue financiado por la empresa donde trabajaba, como también los viajes y hubo apoyo del gobierno y los municipios de Santa Cruz. Esos libros me marcaron en la narrativa, fueron importantes. Uno termina poniendo tiempo, dinero y esfuerzo para darse a conocer. En ese camino nos vamos ayudando todos, porque es un camino difícil. Al poner mis libros en las plataformas digitales he podido llegar a mucha gente.”
Como incide el género…?
“La verdad que ser, hombre, mujer u otro género no te da más lugar. La verdad es que por mucho tiempo fue más difícil para la mujer. Ahora no creo que lo sea. Pienso que estamos bastante equilibrados, por toda la lucha feminista y su incidencia por eso hay más lugar. Existe ahora un mayor interés en escuchar la voz de las mujeres”.
En el final una pincelada en las letras de esta poesía de María Casiraghi:


LA DAMA DE LA ESCOBA
a Silvia Castro

María Reiche dedicó su vida a develar el misterio de las Líneas de Nazca, pasaba temporadas en el desierto barriendo la pampa en busca de las figuras que hoy todos conocemos. Desde entonces se la llama Dama de la Escoba o Dama de la Pampa.

Dormía sola

bajo las estrellas
 
hurgaba calendarios perdidos

que brotaban

desde el fondo de la tierra

mujeres y hombres

como tubérculos

recién paridos

desde el útero del polvo

a la superficie arenosa de la existencia.

 
Cambió su ropa por harapos

cuna de oro

por lecho de paja

con la escoba entre sus manos

lúcida

y vidente

liberó al pasado

del paso del tiempo

desenterró animales y astros gigantescos

en la soledad de su fe.

Fue una incomprendida

tan inhumana

tan escandalosa.

 
No era de aquí

María

así y todo

se dejó seducir

por la piel de un continente adverso

y barrió

y barrió

hasta el último día.

 
Ahora es ella

también

un enigma
 
y una moraleja:

quien no teme

desentierra el pasado

quien no teme

lo vuelve a enterrar.

Dicen que en las noches claras

todavía se la ve

y nadie sabe

quién la ha dibujado.

María Casiraghi es autora de los siguientes libros de poemas: Escamas del silencio (2004), Turbanidad (2008), De´cima Luna (2011) Loba de mar (2013), Albanegra (2015) y Co´ndor (2018), todos ellos publicados por Alcio´n Editora. Y de una antologi´a poe´tica titulada Vaca de matadero (2017, Summa, Lima, Peru´). En narrativa, es autora del volumen de cuentos Nomadi´a (Monte A´vila, Venezuela, 2010) y de la novela Otro dios ha muerto (Alcio´n, 2016). Como periodista, publico´ los libros Retratos, Patagonia Sur y Patagonia Sur -Santa Cruz -Argentina (Grupo Abierto de Comunicaciones, 2000). También una mención especial a Marta Caorsi, fotógrafa de Puerto Santa Cruz, que actualmente reside en España quien aportara su enorme talento para el libro “Retratos” que ilustra personas e historias de Santa Cruz.